El Winnipeg o la salvación a manos de Neruda

Verano de 1939, más de 2.000 republicanos españoles y Pablo Neruda. Acababa la Guerra Civil y España se adentraba en una larga dictadura, mientras, el Winnipeg cruzaba el charco en dirección a Chile.

EL ESTALLIDO DE LA DESGRACIA 

Lo cierto es que el Premio Nobel de Literatura cambió el destino de miles de españoles que sobrevivieron a la guerra. No fue en puerto español donde los recogió, sino que todos ellos cruzaron los Pirineos, huyendo de una España ya franquista y, por lo tanto, escapando de lo que era una muerte casi segura.

Sin embargo, en Francia tampoco pudieron escapar de la precariedad y del hambre. Miles de españoles acabaron hacinados en campos de concentración y a la espera de una guerra mundial.

LORCA Y ALBERTI

Años antes, Neruda había sido cónsul en España, donde también era reconocido como escritor. También vivió y sufrió el estallido de la guerra civil española, en la que, por cierto, asesinaron a uno de sus más queridos amigos, Federico García Lorca, fusilado por el bando de los sublevados.

Otro de sus amigos españoles, Rafael Alberti, fue quien le alertó de la lamentable situación de los inmigrantes españoles en el sur de Francia.

Neruda convenció al gobierno para refugiar en su país a algunos españoles que estaban en Francia, eso sí, con la ayuda de otros grupos como los cuáqueros y el Partido Comunista francés, que le proporcionó el famoso carguero, el Winnipeg.

“Que la crítica borre toda mi poesía, si le parece. Pero este poema, que hoy recuerdo, no podrá borrarlo nadie”

-Pablo Neruda-

 

 

LA LISTA DE NERUDA

No obstante, en el barco no cabían los más de 500 mil refugiados españoles que se encontraban en Francia, por lo que Neruda no los pudo sacar a todos del país, aunque embarcó a todas las personas posibles.

Entre los elegidos había varios intelectuales, pero también intentó cumplir con lo que su gobierno le exigía, llevar trabajadores que pudieran contribuir al crecimiento y desarrollo de Chile, quien meses antes, habría sufrido uno de los terremotos más devastadores de su historia.

WINNIPEG 

No se construyó con el objetivo de llevar a pasajeros, y menos a más de 2.000, por lo que el carguero tuvo que ser acondicionado en las semanas previas. De esta manera, el Winnipeg estaba preparado y partía desde Pauillac un 4 de agosto, rumbo al país chileno.

El asombro y la tranquilidad llegó a los pasajeros españoles después de un mes de travesía, cuando avistaron Valparaíso, una parte de la costa del país al que llegaban sin nada en los bolsillos, pero abrazados entre los aplausos de los chilenos.

DESARROLLO DE CHILE

Los españoles cumplieron su parte, trabajaron duro hasta el punto de que algunos sectores del país, como la industria, la educación o la cultura, salieron a flote.

Para su desgracia, aquellos que habían vivido la guerra civil española y habían tocado con la puta de los dedos de las manos la II Guerra Mundial, no se habían escapado del ambiente bélico. En 1973, Chile sufría un golpe de estado y, de ese modo, llegaba a ese rincón de mundo un fascismo sangriento, esta vez, de la mano de Augusto José Ramón Pinochet.