Nuevos embriones para salvar al rinoceronte blanco del norte

Después de que hace dos años muriera el último rinoceronte blanco macho del norte, Sudán, solo quedan en el mundo dos hembras de esta subespecie, Najin y Fatu. Los científicos, desde hace años, buscan salvar su extinción y ya han creado tres embriones.

ÚLTIMA BAZA: LOS EMBRIONES 

La muerte de Sudán ha dejado en estado crítico, aún más si cabía, la supervivencia de su subespecie, que siempre ha vivido amenazada por los cazadores furtivos.

Sin embargo, la ciencia ha dejado una puerta abierta. Desde el pasado año, científicos y veterinarios consiguieron extraer de Najin y Fatu óvulos inmaduros, de los cuales solo dos de Fatu consiguieron evolucionar y convertirse en embriones.

El proceso se llevó a cabo en los laborarios Avantea, al norte de Italia, y fueron los primeros embriones de este tipo fecundados «in vitro» en un laboratorio italiano.

NUEVAS MADRES 

Ahora, los científicos han llevado a cabo el mismo procedimiento pasa conseguir otro embrión para salvar al que es el cuarto mamífero terrestre más pesado del mundo. Esta vez, han utilizado tres óvulos de Najin y seis de Fatu. Nuevamente, y tras la fecundación «in vitro» de los óvulos, ha sido uno de los de Fatu el que ha conseguido convertirse en embrión.

Al igual que los dos embriones anteriores, este será conservado en nitrógeno líquido para implantárselo, probablemente, a una hembra de rinoceronte blanco del sur, ya que las dos hembras del norte no son capaces de llevar un embarazo por sí mismas.

«GRAN VICTORIA»

Estas dos hembras, últimos ejemplares de rinoceronte blanco del norte, fueron trasladadas hace más de diez años de la República Checa a Kenia, junto a otros dos machos ya fallecidos -uno de ellos, Sudán- para probar si el cambio de hábitat de estos animales, los animaba a la procreación.

Después de que Sudán fuese sacrificado en 2018 por complicaciones en su salud, el adiós de esta subespecie parecía inminente.

Además, el reto científico de conseguir embriones, hace algunos meses parecía casi inalcanzable. Por ello, Najib Balala, el ministro keniano de Turismo y Vida Salvaje, ha asegurado en un comunicado que este avance se trata de una «victoria».

«… una gran victoria para Kenia y sus compañeros, ya que los rinocerontes blancos del norte se enfrentan a la amenaza inminente de la extinción».

SUDÁN, EL DESEADO DE LOS FURTIVOS

El que fuera el último macho de rinoceronte blanco del norte, tenía protección armada 24 horas al día, dado que para los cazadores furtivos, Sudán era «el soltero más deseado del mundo», como lo llamaban sus cuidadores.

En realidad, este animal nació en Sudán, de ahí su nombre, sin embargo, pasó la mayor parte de su vida en un zoológico de Checoslovaquia.

Resulta paradójico pensar que, en ese caso, la vida en cautividad salvó a Sudán de una muerte segura por parte de los cazadores furtivos.