Schindler y su lista: la salvación de miles de judíos

El encuentro entre el escritor Thomas Keneally y Leopold Pfefferberg a finales de la década de los 70 hizo que, hoy en día, todos conozcan la historia de Oskar Schindler, el afiliado al partido Nazi que salvó a más de 1.000 judíos del Holocausto.

DEL PAPEL A LA PANTALLA

Pfefferberg era uno de los salvados y, tras contar su historia y enseñar varios documentos, Keneally ya tenía el material para su próximo libro: El arca de Schindler. No fue hasta 1993, cuando Steven Spielberg hizo la película basada en el libro, La lista de Schindler. El director estadounidense consiguió llevarse con este largometraje en blanco y negro dos estatuillas en la ceremonia de los Oscars.  Además, Spielberg utilizó el dinero recaudado por la película para fundar USC Shoah Foundation, cuyo fin es recopilar recuerdos y entrevistas de las víctimas del Holocausto para honrar su memoria.

SU AMBICIÓN: LA SALVACIÓN DE ELLOS 

Lo cierto es que la historia de Shindler es una rara avis, pues era un empresario alemán, simpatizante de los nazis que, a su vez, ayudó a miles de judíos.

Nació en la República Checa en 1908 y su ambición siempre fue amontonar fortuna. Siempre bien vestido, a Schindler le gustaba la buena vida, por lo que el alcohol y las mujeres fueran su perdición, a pesar de estar casado.

Gracias a su buena relación con el régimen nazi, sus negocios pudieron mantenerse a flote a pesar del estallido de la Segunda Guerra Mundial. Uno de ellos era una fábrica de utensilios de campaña para la guerra, para conseguir empleados, Schindler redactó una lista en la que aparecían más de mil nombres de judíos y de personas en contra del nazismo que, posteriormente, se autodenominarían Schindlerjuden (los judíos de Schindler).

Sus dotes empresariales consiguieron persuadir a los de Hitler y, de esta manera, todos los de la lista se consiguieron librar de la cámara de gas y de la reclusión en el campo de concentración de Auschwitz. Quizás, fue el interés económico lo que le movió al empresario checo. Aún así, salvó a miles de personas de una matanza que creían segura. Bien es cierto que, no dejó que nada les pasase a las personas que tenía tuteladas.

EL ÚNICO NAZI EN JERUSALÉN 

En paralelo, la guerra seguía su curso y las tropas rusas estaban avanzando poco a poco. La caída del régimen estaba cerca y esto hizo que Schindler tuviera que huir con su esposa, Emilie, para evitar ser detenidos por los soviéticos.

Después de un tiempo en Europa, la pareja y algunas familias que el empresario había salvado se instalaron en Argentina. El hombre de negocios no encontró su sitio en Buenos Aires y tampoco prosperaron sus ideas de negocio, por lo que decidió huir nuevamente, esta vez, solo, sin su esposa. Emilie tuvo que pagar todas las deudas y jamás volvió a ver a su marido.

Schindler murió en 1975 en un hospital de Alemania y se cumplió su deseo: ser enterrado en Monte Zion, un cementerio católico de Jerusalén. Las personas que él había salvado durante la guerra se ocuparon de que fuera así.

EMILIE SCHINDLER

A pesar de que la mujer de Schindler estuviera presente en todo el proceso y ella también salvase la vida de miles de judíos, su presencia es escasa en la película de Spielberg y, como consecuencia, su existencia es para muchos desconocida.

Emilie aceptó la vida y las infidelidades de su marido y, hasta el día de su muerte, recordó con dolor y rabia cómo la abandonó sin un centavo en los bolsillos. En su libro, Donde la luz y la sombra se encuentran, Emilie nos cuenta su versión y la historia de un Oskar Schindler que pocos conocen.

Oskar es el héroe, pero ¿qué pasa conmigo? Yo también salvé a muchos judíos

                                                                          -Emilie Schindler-