EE.UU. e Irán: historia de una crisis

La semana pasada saltaba la noticia de la muerte del general iraní Qasem Soleimani, por un ataque aéreo estadounidense en Bagdad ordenado por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Tras el ataque, la tensión entre Irán y Estados Unidos crece por días, aunque la crisis entre los dos países tiene historia.

SIN TREGUA

Soleimani era el comandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria y el encargado de dirigir todas las operaciones militares de Medio Oriente. Por ello, era considerado la persona más poderosa de Irán, después del ayatolá Ali Jamenei. Este último ha asegurado que el país llevará a cabo una venganza contra Estados Unidos por asesinar a quien fuera su mano derecha.

Trump, por su parte, no rebaja la presión, y a asegurado que «Estados Unidos impondrá inmediatamente un paquete adicional de sanciones económicas al régimen iraní».

Antes de este comunicado, Irán atacó con dos misiles a las tropas estadounidenses que se encuentran en Irak.

DÉCADAS DE TENSIÓN

No obstante, la relación crispada entre ambos países no es nueva. De hecho, hay que remontarse a la década de los 50 para entender lo que está pasando actualmente.

PETRÓLEO 

Por esa época, Reino Unido controlaba la producción de petróleo de Irán, hasta que el primer ministro, Mohammad Mossadeq. Aunque fue elegido democráticamente, los británicos, con la ayuda de Estados Unidos, decidieron derrocarlo tras esa decisión.

Su puesto fue ocupado por el Sha Reza Pahlevi, un monarca autoritario con buenas relaciones con el país estadounidense, lo que creó un malestar general en Irán. Concretamente, una de las figuras que más rechazaba la relación entre el monarca y EE.UU. fue el ayatolá Jomeini, quien tuvo que exiliarse por no estar de acuerdo con el monarca.

JOMEINI 

A finales de los 70, el Sha tuvo que abandonar el país, pues eran muchas las manifestaciones que se crearon debido a la fuerte corrupción y autoritarismo que dominaban el país desde su llegada.

Esto provocó la vuelta de Jomeini y la instauración de la República Islámica de Irán, con él como Líder Supremo. Sin embargo, lo que no se fue del país fue el odio hacia lo estadounidense, hasta el punto de que muchos partidarios del nuevo líder secuestraron a varias personas de la embajada de EE.UU. en Irán durante más de un año.

Desde ese momento, Washington cortó las relaciones con el país hasta el día de hoy.

GUERRA DE IRAK E IRÁN 

En la guerra entre los dos países, Estados Unidos decidió ponerse del lado del régimen iraquí de Saddam Husseim. Un conflicto que duraría ocho años y finalizaría por la aceptación de Jomeini de un alto al fuego.

AMENAZA NUCLEAR

Los enfrentamientos entre los dos países se han seguido desencadenando a lo largo de todo este tiempo, como el derribo de un avión iraní por parte de un buque estadounidense.

La relación fue a peor, más si cabía, cuando George W. Bush asumió la presidencia de los Estados Unidos y consideró como una amenaza el programa nuclear que desarrollaba Irán.

El país de Medio Oriente fue castigado con sanciones por este programa por lo que, posteriormente, firmaron un acuerdo en 2015, en el que Irán aceptaba reducir la producción de uranio.

ERA TRUMP

Como con Bush, la llegada de Trump a la Casablanca no rebajó la tensión, al contrario: se retiró del tratado, que también había firmado, y decidió castigar al país, pues considera que la Fuerza Quds es un «grupo terrorista».

El hecho de que Irán haya violado el acuerdo también ha aumentado la tensión, aunque los de la Casablanca lo tienen claro: «Estados Unidos y sus aliados no permitirán jamás que Irán desarrolle armas nucleares».

En las últimas horas, Trump ha optado por la vía de imponer sanciones al país y no hacer uso de la fuerza militar. De esta manera, se debilita la idea de que haya una guerra inminente, aunque ambos países son impredecibles.