MORIA: el campo de concentración del siglo XXI

Aunque resulte increíble, podemos decir que en pleno siglo XXI existe un campo de concentración metafórico en Lesbos (Grecia), pese a que esta descripción no esté tan alejada de la realidad.

En el campo de refugiados de Moria, la situación que se vive es insostenible. Los campos de acogida de refugiados que buscan una calidad de vida mejor está completamente saturados, las condiciones de higiene y salubridad son deplorables y la llegada de refugiados no cesa, de hecho, aumenta más y más con el paso de las semanas.

Tal es la afluencia de migrantes y refugiados que llegan a Moria, que su población supera el 126% de habitantes de esta isla cercana a la costa turca. Pero, si este porcentaje es ya preocupante de por sí, más aún lo son las cifras de acogidas de un campo que está desbordado. El campo, preparado para dar cobijo a 3.000 personas, recoge a día de hoy, a 14.000. Moria es un infierno.

AYUDA URGENTE

Con este desolador escenario, las autoridades griegas han hecho un llamado urgente a la Unión Europea (UE) porque la situación revela una emergencia humanitaria sin paliativos.

La situación se ha vuelto ya incontrolable. Este llamamiento de las autoridades llega después de que, el pacto entre Turquía y la Unión Europea (UE) no haya tenido ningún efecto que revierta el escenario del campo de refugiados de Moria.

Este pacto, consistía en que la UE destinaría una partida de 1 millón de euros a Turquía para que diera asilo a los migrantes y refugiados que llegasen hasta la costa de la isla de Lesbos. Además, en este mismo pacto, el país se comprometería a agilizar los trámites de un visado de acceso a la UE. Ni una cosa ni otra. Los factores políticos y económicos han sido determinantes para que este trato no haya sido llevado a cabo y, por lo tanto, la situación en Moria haya empeorado.

Entonces, ¿cuál es la situación actual? Tanto la ONU como el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) han instado de forma urgente a Grecia a que, hasta que se revierta esta situación y se vislumbre un acuerdo en lo que al pacto respecta, las autoridades griegas deben comprometerse a mejorar significativamente las condiciones de los campos de refugiados no solo en Moria, sino en los que se encuentran en las islas de  Samos, Chios, Leros y Kos, en donde la llegada de migrantes se cuenta por centenares.

CONDICIONES INFRAHUMANAS

Miserables e infrahumanas. Así es como califican desde Moria las condiciones en las que viven menores y adultos en este campo de refugiados. No existen unas condiciones de higiene óptimas, lo que ha provocado que en este campo de refugiados las infecciones se propaguen con una viralidad pasmosa.

Los equipos médicos son escasos y no pueden hacerse cargo de los múltiples conatos que aparecen con el paso de los días que afectan, cada día más, a un mayor número de refugiados. Estos problemas sanitarios se combinan con peleas, trastornos mentales y, en los peores casos, suicidios, todo ello fruto de la situación imposible que se vive en Moria.

SATURACIÓN EN EL CAMPO

Si la zona de refugiados Moria ya vivía una situación complicada, después de los incendios que han sacudido la zona y que ha arrasado con el 60% de su extensión, ahora es imposible mantener la calma.

El hacinamiento es aún mayor y las condiciones, según informan desde Moria, son infernales. Desde principios de 2019, Grecia se ha convertido en la puerta principal de entrada de refugiados a Europa, contabilizando un total de 65.8729 personas, de las cuales más de 23.000 se encuentran en Lesbos, y 14.000 de ellos, en Moria.

Con este escenario, los migrantes y refugiados residentes en Moria han organizado una manifestación a modo de protesta en la que piden a las instituciones y a la UE tengan mano dura y que se les libere del infierno que es vivir en Moria, o por lo menos, que se les oferte unas condiciones mejores dentro del campo de refugiados griego.

Moria necesita ayuda urgente, y la UE parece que se la niega.