Violencia hacia mujeres y niñas en las filas de las FARC

El próximo diciembre, catorce líderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) por el caso 007. La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) ha abierto miles de investigaciones por casos de reclutamiento y utilización de niños y niñas en el conflicto armado de Colombia. La peculiaridad del caso es que son crímenes presuntamente cometidos por propios miembros de las FARC-EP y las víctimas compartían filas con los acusados. De la misma manera, se han llevado a cabo investigaciones sobre otros comportamientos de la organización que han puesto en peligro la integridad física y psicológica de estos niños como, por ejemplo, la violencia y la esclavitud sexual, fusilamientos, realización de abortos forzados a las niñas o la imposibilidad de abandonar el grupo guerrillero, entre otras cosas.

JEP

Cuando las guerrillas de las FARC y el gobierno nacional negociaron la paz en La Habana (Cuba) en 2016, una de las preocupaciones que tenían las víctimas era que miles de delitos cometidos en la guerra podían quedar impunes. Por lo tanto, en uno de los epígrafes del acuerdo se estipuló que se crearía un nuevo modelo de justicia para investigar y juzgar a todos aquellos que cometieron crímenes en el conflicto: violencia sexual, tomas por parte de los guerrilleros, masacres…

Por esto, fue de gran importancia crear la JEP (Jurisdicción Especial para la Paz), que tiene un margen de diez años para resolver todos estos casos, extensible a cinco. Está compuesta por 38 magistrados y, para poder investigar y sancionar los crímenes, han dividido tres salas y un tribunal:

  • Definición de Situación
  • Amnistía e Indultos
  • Reconocimiento de la Verdad
  • Tribunal de Paz

La JEP no solo juzga a exguerrilleros, sino también a militares y civiles, estos últimos lo harán si deciden comparecer de forma voluntaria. A diferencia de la justicia tradicional, en este nuevo mecanismo, las sanciones podrán variar dependiendo de lo sinceros que sean los acusados, es decir, una persona puede ir o no a la cárcel dependiendo del grado de la verdad de sus palabras.

CASO 007

El pasado marzo, la Sala de Reconocimiento, de Responsabilidad y de Determinación de los Hechos y Conductas de la JEP abrió el caso 007, que trata la utilización involuntaria de menores en el conflicto armado. Además, la misma Sala investiga otras conductas:

“[…] otros comportamientos que pudieron haber puesto en riesgo la vida, la integridad física o psicológica y el desarrollo de niños y niñas, y que afectan a sus derechos, por ejemplo la violencia y la esclavitud sexual, la planificación y abortos forzados de los cuales las niñas fueron las principales víctimas; la imposición de trabajos incompatibles con su condición de niños; la limitación a su libertad para abandonar las filas; y la imposición de castigos o penas crueles, inhumanos o degradantes, que según los relatos contenidos en los informes que ha conocido la Sala, van desde la imposición de trabajos forzados hasta los fusilamientos”.

Este grupo armado tenía como fecha límite de edad para entrar en sus filas los quince años, no obstante, el nuevo sistema de justicia tiene documentado casos en los que niños menores a esa edad ya eran miembros del grupo guerrillero y se calcula que entre 1960 y 2016 hubo 17.000 reclutamientos a menores de 18 años. Catorce líderes del grupo comparecerán en el próximo mes de diciembre por estos crímenes.

VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS DE MUJERES Y NIÑAS

WOMEN’S LINK WORLWIDE

La organización internacional que lucha por los derechos de las mujeres Women`s Link Worlwide presentó el pasado octubre en la Sala de Reconocimiento de la JEP el informe Violaciones a derechos reproductivos de mujeres y niñas en el interior de las filas de las FARC-EP: una deuda con la justicia. En él se denuncia que “En Colombia solo existen tres condenas que vulneran la autonomía reproductiva de mujeres y niñas” y solo una de ellas es reconocida dentro del grupo armado.

En las líneas de este informe también manifiestan que las mujeres y niñas reclutadas tenían que utilizar obligatoriamente pastillas anticonceptivas y eran sometidas a abortos forzados. La organización de apoyo a las mujeres cuenta con 35 testimonios de mujeres y niñas que formaron parte de las filas de las FARC y colocan como caso representativo el testimonio de una mujer que fue reclutada con tan solo 14 años. Según la organización, este caso en particular representa la práctica generalizada a las que eran sometidas.

ROSA BLANCA

La Corporación Rosa Blanca se creó en 2017, un año después del acuerdo de paz, con 25 mujeres que fueron exguerrilleras y víctimas de las FARC. Todas las mujeres que la conforman piden que miembros del grupo armado asuman los crímenes de violaciones, abortos y reclutamiento infantil. Se calcula que el más del 30% de los combatientes eran mujeres y en una de las conferencias que realizó las FARC cuando estaban en activo, dejaron claro que era una obligación que ellas abortaran: “la mujer no vino a la guerra a parir, sino a combatir”.

LAS EMBARAZADAS: EL ENEMIGO

Vanessa o “Edna”, como la llamaban entre las filas, se incorporó a las FARC con tan solo 9 años. Se quedó embaraza tres veces y dos de ellos fueron producto de las violaciones de sus superiores, en estos dos casos fue obligada a abortar en contra de su voluntad. El primero se produjo cuando tan solo tenía 13 años y el segundo lo engendró con un comandante con quien había hecho planes de futuro, sin embargo, el feto corrió la misma suerte que el primero.

La colombiana relata que tampoco la dejaban desvincularse del grupo e, incluso, fue testigo de cómo mataron a un niño que intentó fugarse, lanzándole una granada. Muchos niños fueron llevados como testigos para que vieran lo que les pasaría si intentaban huir.

En una cadena de desgracias, vivió el fusilamiento de una amiga por el simple hecho de estar embarazada, por la que ya la trataban como a un enemigo. De la misma manera, también presenció cómo acabaron con sus familiares. Mientras su padre planeaba un plan de fuga junto a ella, los comandantes se enteraron de este intento de huida y acabaron con el padre de Vanessa, quien tuvo que ver su cuerpo destrozado.