La interminable odisea de los niños migrantes

Hace un par de semanas, Rocío Monasterio, portavoz de Vox en Madrid, arremetía contra los Menores Extranjeros No Acompañados o, como los prefiere denominar el partido de ultraderecha, “la manada de menas”, por considerarlos un peligro para la sociedad española. Se siembra así un discurso de odio incesante contra los inmigrantes, que recogen todos los miembros de este partido y sus seguidores.

En el pasado debate electoral, Santiago Abascal manifestó que la sanidad de los inmigrantes cuesta hasta 3.000 millones de euros; que existe un efecto llamada entre los inmigrantes para que vengan al país o que el 70% de las “manadas” en España están conformadas por extranjeros, entre otras cosas.

Pero ¿qué tienen estas afirmaciones de ciertas? Antes de hablar sobre los líos que se hace el partido de Abascal entre fechas y números, procede explicar quiénes son los –mal- llamados Menas.

MENAS

Esta palabra es un acrónimo de Menores de Edad No Acompañados. Efectivamente, son menores, por lo tanto estamos hablando de niños y adolescentes que migran a España, cuya tutela pasa a ser del Estado, en concreto, de las comunidades autónomas en las que viven. Según el Ministerio del Interior, en nuestro país residen más de 12.000 menores extranjeros que han llegado solos y la mayoría reside en centros públicos.

RISKY

La llegada de estos menores se ha duplicado en los últimos años. Huyen de la pobreza, de las guerras, del maltrato y de la trata. Para algunos, el viaje desde sus países de origen hasta España resulta una auténtica odisea y arriesgan su vida haciendo risky. Una vez llegan al puerto de Melilla, se cuelan en los bajos de los camiones para poder llegar a la Península o al extranjero. Muchos arriesgan y llegan, pero no todos corren la misma suerte. Algunos son atropellados por los propios camiones y otros acaban en el mar.

LLEGADA A ESPAÑA

Cuando estos niños –magrebíes, subsaharianos, sirios, afganos…- llegan a España, las autoridades deben verificar sus edades, en muchos casos, antes incluso que proporcionar protección o acogida. Los someten a desnudos integrales para examinar sus genitales y su vello púbico, y a radiografías en distintas partes del cuerpo, como explica Catalina Perazzo de Save the Children. Todo esto solos, en una situación de vulnerabilidad. En muchas ocasiones, los menores de 16 o 17 años pueden pasar por mayores de edad por su físico y algunos corren el riesgo de ser repatriados.

CENTROS MASIFICADOS

Si finalmente se determina que es menor de edad se procede a la acogida, con algunas irregularidades según las ONG. Los niños son llevados a algunos centros de acogida, donde hay más personas de los que el centro es capaz de acoger, por lo que muchos duermen en el suelo. Esta masificación provoca un ambiente de tensión entre los propios adolescentes y niños.

Estos menores que están lejos de sus familias, pueden trabajar, como cualquier español, a partir de los 16 años con el consentimiento de un tutor, pero también con una condición: tener un contrato de 18 meses, algo que es casi imposible, como denuncian algunas organizaciones.

Por ello, muchos de estos menores llegan a los 18 años y se tienen que ir a la calle sin ningún trabajo que les respalde. De manera que el menor no se inserta en la sociedad y, además, está en una situación de desamparo. Por su parte, algunas comunidades autónomas cuentan con centros para los niños migrantes cuando cumplen la mayoría de edad. Les dan algo de tiempo para que puedan estabilizarse, aunque solo la minoría de los casos acude a este centro.

Después de vivir situaciones extremas en su país, huir y alejarse de sus familias, arriesgar sus vidas y ser etiquetados como Menas en otro país, estos menores no encuentran la paz ni la estabilidad y, además, tienen que soportar el rechazo de alguna parte de la sociedad y las mentiras que se generan alrededor de ellos.

ALGUNAS MENTIRAS SOBRE LOS MENAS

  • Vídeo de un menor agrediendo a su profesora. En Twitter ha circulado un vídeo de un menor en clase agrediendo a una profesora. Varios usuarios han compartido el vídeo afirmando que se trata de un centro de inmigrantes menores de edad en España. FALSO: los hechos ocurrieron en Sao Paulo (Brasil) y se ha abierto una investigación judicial.
  • Murcia se gasta 38 millones de euros en mantener a los menores magrebíes. Aunque los titulares daban diferentes cifras, aseguraban que Murcia se gastaba 18-38 millones de euros en mantener a estos menores no acompañados. FALSO: el Gobierno de Murcia asegura que en lo que va de año se han gastado 1,9 millones de euros. Estos fondos están destinados a mantener a menores tutelados, que incluye a españoles y a extranjeros.
  • Los menas reciben 600 euros de paga al mes. Varias publicaciones en páginas web y el propio partido de VOX, han asegurado que estos menores reciben 600 euros al mes y denuncian que es una cantidad más alta que las pensiones de viudedad. FALSO: las comunidades autónomas aseguran que en ningún caso la remuneración a estos menores se corresponde con esa cantidad.

CONSECUENCIAS DEL DISCURSO DE ODIO

En las últimas semanas, se han registrado diversos ataques hacia estos menores. En Zaragoza, un adolescente acabó con varias heridas graves en el cráneo en el hospital. Los agresores fueron detenidos y explicaron que están hartos del vandalismo de los Menas.

Casi una treintena de personas intentaron asaltar el centro de Hortaleza (Madrid). En el mismo lugar, niños pertenecientes al centro sufrieron una paliza grupal mientras estaban en un parque.

En Cataluña tampoco se salvan, en marzo se registraron hasta tres agresiones consecutivas.

El pasado mayo, los Mossos  D’Esquadra publicaron un informe en el que aparecía que el 18%, de los 4.000 que hay tutelados por la Generalitat de Cataluya, había delinquido. El 40% de ellos ya era mayor de edad en el momento en el que habían delinquido, por lo que tanto a Cataluña, como a Madrid, les parece un error responsabilizar a los Menas del aumento de la violencia juvenil.