200 años de arte

Pocos son los museos que pueden presumir de cumplir 200 años. Y por eso, el Museo Nacional del Prado está de celebración. Más de 3 millones de visitantes por año han conseguido situar al museo español y su catálogo pictórico entre los mejores del mundo. Y no es para menos.

El museo ocupa el primer puesto de los mejores museos de nuestro país, y el quinto del mundo. En los más de 14.000 metros cuadrados que tiene el espacio se guardan un total de 8.100 piezas, de las cuales solo 1.300 están expuestas en la pinacoteca española, y el resto se encuentran en diferentes estados: unas están guardadas, otras han sido cedidas y otras forman parte de muestras temporales en distintos museos de la geografía internacional.

A lo largo de estos dos siglos de vida del Museo del Prado, el ente artístico ha sufrido diversos cambios -todos a mejor- que lo han situado como el modelo artístico a seguir, no solo en España, sino también fuera de ella. Un avance que ha ido de la mano de la tecnología y que ha conseguido que el arte pueda disfrutarse de diferentes maneras.

EL NACIMIENTO DEL PRADO LLEVA NOMBRE DE MUJER

María Isabel de Braganza. Probablemente, este nombre no es conocido por muchos pero fue ella, con ayuda de Fernando VII, la encargada de levantar y fundar el que hoy es el museo más importante del país.

Amante de las bellas artes, pintora en sus ratos libres, y académica de honor de la Real Academia de San Fernando, la que fuera Reina de España entre 1816 y 1818 no llegó a estar presente en la inauguración del museo que tanto deseó e imaginó, ya que murió de forma prematura mientras daba a luz a su hijo.

GOYA, EL PROTAGONISTA DEL BICENTENARIO

Es, quizás, el artista contemporáneo más importante de la historia del arte en España y por eso, Goya protagoniza la exposición más importante dentro de la celebración del bicentenario del Museo del Prado.

300 piezas componen la exclusiva muestra Solo la voluntad me sobra, que presenta otra faceta del artista zaragozano a partir de diferentes dibujos que proponen a los visitantes un viaje que va desde los Cuadernos italianos del pintor hasta los álbumes de Burdeos.

La obra estará disponible para el gran público hasta el próximo mes de febrero.

MAYOR PRESENCIA FEMENINA

La fuerza del movimiento feminista también se ha hecho presente dentro del Museo del Prado, y lo ha hecho por la puerta grande.

Hace unos meses, en Twitter se produjo una movilización, cuanto menos, llamativa. Lejos de cualquier problemática o polémica tan habitual en esta red social, en esta ocasión, miles de twitteros pedían a gritos que el Museo del Prado mostrase la obra de la pintora francesa, Rosa Bonheur, El Cid. 140 años estuvo bajo llave esta obra protagonizada por un león que representaba un valor fundamental en la vida de Bonheur: La libertad del ser humano.

Ahora, tras esta bonita petición tan poco usual en Twitter, el Museo del Prado se ha comprometido a darle una mayor proyección y presencia a las mujeres en las 121 salas que componen la pinacoteca. En el total del catálogo, figuran un total de 4.926 pintores.

¿El número de pintoras? 32. Con esta flagrante desigualdad, el organismo se ha comprometido a romper con esta brecha de género y ha dado sus primeros pasos recuperando la obra de dos reconocidas pintoras: Sofonisba Anguissola y Lavinia Fontana.

La exposición, Historia de dos pintoras, muestra las mejores obras de estas dos influyentes mujeres en el arte de la segunda mitad del siglo XVI.

LOS SECRETOS MEJOR GUARDADOS DEL PRADO

Pese a que la institución ha sido bastante generosa en lo que a la propuesta artística se refiere, todavía hay algunos secretos y condiciones que el museo español guarda como oro en paño.

Ejemplo de ello es una de las premisas del museo, por no decir la más importante. Muchos de los cuadros que se exponen – o han sido expuestos- en el Prado han tenido la posibilidad de ser obras itinerantes que se han mostrado en otros museos.

Sin embargo, hay una obra que no saldrá jamás (o eso dicen desde el museo) de las paredes de la pinacoteca: Las Meninas. La pintura de Velázquez es una de las piezas que más visitantes atrae al Prado, y este es el motivo por el que aseguran que no tienen previsto que las famosas mujercitas de Velázquez se trasladen a otro museo.

Por otro lado, hay una obra que ostenta el título de ser la pieza más prestada por parte de la institución artística, el autorretrato de Goya. Esta obra despierta un importante interés pictórico para otros museos de arte y ahora, se encuentra en Cuba coincidiendo con el aniversario número 500 de la Fundación de La Habana.

¿Qué se sabe sobre el Madrid más antiguo? Hasta la fecha no se sabía nada, pero gracias a un reportaje del diario El Mundo, se ha podido saber que el Museo del Prado custodia una colección de más de 300 cuadros en los que se repasa, a partir de fotografías, dibujos y otros estilos pictóricos, la historia del Madrid de la época.

Otro dato señalado sobre estos “secretos” que guarda el museo es que, durante la dictadura de Franco, el museo fue utilizado como lugar de encuentro político. El caudillo no mostró especial interés por favorecer la calidad artística del espacio, e hizo uso de este como un punto de recepción de mandatarios extranjeros cada vez que había un encuentro de Estado.

EL PRADO SALE DE GIRA

Como si de una súper estrella internacional se tratase, el Prado ha decidido tomar una postura más moderna y vanguardista con el objetivo de alcanzar un número mayor de público. Por eso, las obras del museo se embarcarán en una tourneé por todo el país.

Hoy toca el Prado, El Prado en las calles y De gira por España son las tres propuestas del museo español para compartir muchas de las obras que comparten espacio en la sede principal del museo.

EL PRADO MÁS TECNOLÓGICO

Una de las grandes apuestas tecnológicas que ha estrenado el museo para celebrar su bicentenario ha sido el uso de la tecnología slowtv en colaboración con TeleMadrid.

El programa La Visita quería que los espectadores de la cadena pública disfrutasen de una visita por el Museo del Prado como si estuvieran dentro del mismo.

Una cámara 4K, un movimiento lento, y tres horas de programa sin cortes,  fueron los tres elementos principales de este innovador proyecto televisivo.