Turista nacional vs internacional

Una familia española visita un destino de playa en la Costa del Sol. Allí, se cruza con otra familia extranjera por el paseo marítimo. Todos pasean tranquilamente. Los niños corren y juegan, mientras los padres se toman un helado y disfrutan de la brisa del mar. En apariencia, pocos factores hay que puedan diferenciar a ambos grupos. Sin embargo, los datos nos dicen que existen disparidades en su manera de viajar, alojarse y permanecer en el lugar.

Para empezar, es probable que la familia española haya reservado un fin de semana largo para esta escapada. Por su parte, la extranjera aprovechará el viaje para ir a la playa durante una semana entera. Además, es más probable ver a la familia española por el paseo marítimo en cualquier época del año que a la extranjera.

Estas son algunas de las conclusiones que se pueden extraer del último Informe Sectorial sobre Turismo elaborado por CaixaBank Research. Entre otras cuestiones, este estudio analiza la evolución del turismo en España en los últimos años y señala las principales diferencias entre los turistas nacionales y los internacionales.

Los turistas nacionales son algo más constantes

Cuando se trata de viajar a lo largo de todo el año, los turistas nacionales destacan sobre los internacionales. El informe de CaixaBank Research señala la estacionalidad como la primera diferencia destacable entre ambos grupos. Eso sí, esta disparidad a la hora de elegir épocas del año para visitar algún lugar de España es cada vez menor.

La estacionalidad del turismo es un factor con una gran influencia sobre la sostenibilidad del sector turístico y del mercado de trabajo. Que los turistas nacionales repartan sus viajes más a lo largo del año supone mayor estabilidad laboral. Esto se debe a que una alta estacionalidad tiende a favorecer los contratos puntuales para cubrir picos de actividad. Precisamente en España, la contratación temporal alcanza el 25,9% del total. Es la cuota más elevada de la Unión Europea.

Sin embargo, la estacionalidad del turismo nacional ha aumentado progresivamente a lo largo de los últimos años. Concretamente, la contratación de viajes de residentes entre junio y septiembre –es decir, en temporada estival– pasó de una cuota del 36% en 2011 al 41% registrado en 2018, según el estudio de CaixaBank Research.

El turismo internacional, por su parte, no experimentó ese aumento de la estacionalidad. De esta manera, las diferencias con el turismo nacional en lo referente a este concepto se han reducido. El informe apunta que, en 2018, la estacionalidad de los visitantes foráneos solo era cuatro puntos porcentuales mayor que la de los residentes.

Viajes más largos para los que vienen de fuera

El informe de CaixaBank Research también incide en otra diferencia importante entre turistas nacionales e internacionales: la duración media de sus viajes. Los residentes viajan más a menudo, pero realizan estancias más cortas que los foráneos.

La estancia media para los turistas nacionales es de 3,7 días, por los 7,4 días que pasan en España los que proceden de fuera de sus fronteras.

Mientras el hecho de que los turistas nacionales viajen más asiduamente es positivo para el empleo en el sector, que sus viajes duren menos repercute en el gasto que realizan por viaje, que es menor que el de los internacionales. En concreto, los turistas residentes gastan unos 174 euros por viaje. Los foráneos multiplican esa cantidad hasta alcanzar los 1086 euros.