Portugal, víctima del peor incendio en lo que va de verano

Cerca de 800 bomberos, militares e hidroaviones intentan extinguir el incendio que aún azota el centro de Portugal desde el pasado sábado. Comenzó en Vila de Rei y se extendió a localidades vecinas como Maçao y Sertã, llegando a arrasar más de 8.000 hectáreas.

El fuego está más controlado, sin embargo, las condiciones meteorológicas no están a favor: los casi 40 grados, la sequedad del terreno y el fuerte viento hacen que la extinción del incendio se complique.

Las llamas en las diferentes áreas obligaron el desalojo urgente de 11 aldeas y 30 personas resultaron heridas, una de ellas, un civil que se encuentra en estado grave.

Por otra parte, las autoridades investigan las causas del incendio y no descartan que haya sido intencionado después de encontrar artefactos para crear fuego cerca en Vila de Rei. Un hombre de 55 años ha sido detenido por ser sospechoso de ser autor de uno de los fuegos cerca de Castelo Branco, distrito próximo a Cáceres, a donde, por cierto, ha llegado el humo.