La depresión a través de un objetivo

¿Es posible plasmar sentimientos tan fuertes como la depresión en una fotografía? La respuesta es sí, y el artífice es el fotógrafo sueco Gabriel Isak.

Lo ha conseguido, y no solo en una instantánea, sino en una serie fotográfica, The Blue Journey, en la que el artista muestra, a partir de imágenes, sus más de 12 años conviviendo con la enfermedad.

LA FOTOGRAFÍA COMO TERAPIA

El artista reconoce que “hacer de la depresión una forma de trabajo” le ayudó a hacer una especie de terapia con la que, no solo se ayudaba a sí mismo, sino que también pudo hacerla extensible al resto de personas que estuviesen pasando por la misma situación.

A partir de figuras de espalda, sombras y universos surrealistas e incomprensibles, Isak acerca al público una nueva forma de manifestar el alma, en la que el viaje de la depresión se observa en todos sus estados emocionales.