El ansiado estrecho de Ormuz

El estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más codiciados del mundo. La tensión entre Estados Unidos e Irán por hacerse con el control de la zona no cesa. Y mientras, el mundo fija su mirada en el territorio. Pero, ¿por qué?

El espacio se abre paso entre Irán y Omán y apenas cuenta con 280 kilómetros de longitud y 33 kilómetros de anchura. Sin embargo, por allí pasa cada día más del 30% de la producción mundial de petróleo.

En concreto, el petróleo transportado por mar, procedente de los países del golfo Pérsico y en ruta hacia Europa, Asia, o América del Norte. Por eso, cualquier injerencia en el enclave podría desestabilizar el mercado económico mundial.

Irán ha amenazado en repetidas ocasiones con cerrar el estrecho, lo que desencadenaría un posible enfrentamiento bélico con Estados Unidos. Pero la tensión viene de más atrás.

Las tiranteces entre las dos potencias sobre el control de esta zona comenzaron en 2017 en el marco de la crisis diplomática que enfrentó entonces a ambos países. Todo por los acuerdos nucleares.

Pero fue en mayo de este mismo año cuando las diferencias alcanzaron su punto más álgido.

Ataque a los petroleros

Los ataques a los dos petroleros en el estrecho de Omán han encendido la alarma sobre un posible conflicto bélico entre dos potencias militares y armamentísticas. EEUU acusa a Irán de los ataques mientras que Teherán lo niega.

La Administración Trump difundió un vídeo en el que se observa, supuestamente, un barco de la Marina iraní, retirando una bomba lapa sin explotar de uno de los buques que fueron atacados este jueves. Washington busca así reforzar su acusación contra Irán.