De boludos y silogismos incompletos

Ya se han constituido los organismos para los que hemos celebrado elecciones (4-cuatro-4) y se atisban en el horizonte por un lado truenos y relámpagos y por el otro destellos luminiscentes de imprecisos colores y refulgores.

 

Todo por conseguir remover lo que entre todos hemos decidido y con el empeño de algunos de desdecirse de sus propios planteamientos, de tal suerte que ahora nos encontramos aturdidos de tanto hipotetizar o pensar o … vete a saber qué…

 

Había un grupo de la derecha bien pensante, organizada en dos grupos a la que luego se sumó un tercero y así tres eran tres los hijos del rey muerto, como en la fábula. Uno tuvo las monedas de oro otorgadas por su prevalente posicionamiento a lo largo de años, donde la desidia y el flujo laminado de corrientes malignas hizo que se corrompiera hasta los tuétanos. Otro grupo era recién llegado  y predicaba la regeneración y la llevaba por bandera con gallardos desnudos publicitarios y bellas caras parlantes, se adivinaban maneras de veleta que al aire gira y gira cual carrusel de feria barata. Éramos pocos y parió la abuela, así que llegó al grupo un voxiferante tercero, parecería que podría ser un “tercero excluido”, empero se transformó en un calzador de penetración sin lubricante alguno y que evidenció la codicia subyacente en afanes de servicio disfrazada.

 

Claro que deben existir datos objetivos a los que no quisiera poner la música con acordes armonizados en contenidos del recuerdo traidor, tampoco es cuestión de pasar factura o llamar al cobrador del frac de lo dicho con aparente contundencia y sentido de tener razón por las razones de patriotismo patriotero enfundado en banderas relumbrantes tejidas en telares catalanes.

 

A la sombra de la llamada constitucional nos enteramos que sacar mayoría en una votación era ser, cuanto menos, okupa sino otra serie de 18-diez y ocho-18 insultos en 90 segundos de fuego fatuo. La prensa de los agoreros y los mismos botarates parlanchines se les llenó la boca con “okupa”.

 

Llegaron las elecciones, tuvieron sus resultados: el que era primero pasó a ser segundo o tercero, el que era segundo ascendió a primero, el cuarto pasó a tercero y el tercero a cuarto y apareció un quinto que no era bueno y en una suma matemática apareció que había un simpar resultado ya que segundo más tercero más quinto en algunos sitios tenían más que primero más cuarto. No habría habido problema de no ser que el quinto era un voxiferante filofascista.

 

Así que, cual si estuviésemos en Australia, nos pusimos a jugar con el boomerang o bumerán y al lanzarlo, con efecto, el instrumento o situación retornaba a nuestro territorio. Pacto de 2º+3º+5º>1º+4º es un pacto de perdedores o grupo/gobierno “frankenstein” que obtenía su posibilidad mayoritaria en base al 5º voxiferante que condicionaba la opción del 2º y el 3º, de tal suerte que se inventaron unas ecuaciones matemáticas de sumo interés para la formulación algebráica de nuevo cuño, a saber: 2º+3º+5º=(2º+3º)+(2º+5º), parecía que solo el 2º era el común denominador o mínimo común múltiplo, dependía de lugares. Dicho de otra forma 2º+3º no daba, 2º+5º tampoco, luego para que sume 2º y 3º debían contar con 5º, con lo que el 5º se veía re-conocido (ahora se llama blanqueado) por el que formalmente firmaba (2º) y desde luego aceptando su presencia por el 3º. De tal suerte que el 3º aceptó sentarse a hablar con un café, que no es negociar, para darse por enterado que el 5º estaba en el otro lado de la mesa o en la misma mesa.

 

En este periodo de tiempo y mientras acontecían na nosa rúa cuosas e mais cousas, desde nuestros vecinos de la vieja Europa clamaban hasta enronquecer que el 5º voxciferante era de la extrema-derecha-extrema primo hermano filofascista y que el 3º, por decirse liberal, no debía pactar porque Europa no quería re-conocer (ahora se llama blanquear) ni saber nada con los grupos que, como el 5º, tenían ideas filofascistas porque ya tenían experiencias desde antaño que llegaban a hogaño y no eran agradables, pardiez que no.

 

Puestas así las cosas si el pacto de 2º+3º+5º era de perdedores, entonces sus resultados serían también que se transformaban en “okupas”, tal y como, por ventura, ellos mismos habían denominado otrora a alianzas precedentes. En verdad os digo que hay que mostrarles agradecimiento en grado sumo, puesto que con su gran actividad pedagógica y sutileza inventiva, de buenos y caros colegios privados, nos han aportado el preclaro concepto de su felonía simpar acontecida con nocturnidad y alevosía para ocultar su mediocridad inherente a su dogmática revelación.

 

Así que ya ven que en determinados lugares se han construido cambios de cromos, en otros se han dividido rosquillas por la mitad, en otros han quitado la silla a quien la detentaba, en otro lugares hubo que amalgamaron los acuerdos con altas temperaturas sin que por ello se depurase la contaminación, así que en todos hay un cheire de trapallada por doquier.

 

Si creen que lo han visto todo, ni se imaginan lo que viene con Madrid, Murcia y Castilla-León, por lo menos. Serán verdaderos actos de fe contra los cátaros herejes (1º+4º) desarrollados por la nueva Santa Inquisición (2º+3º+5º).

 

Avisados quedan, no seamos boludos, no es cuestión de intentar construir silogismos, no vaya a ser que formulemos un sofisma.