¿Qué es menos contaminante, viajar en avión o en tren?

En Suecia se han tomado muy en serio este dilema, llegándose a extender el término “flygskam”, que se traduce como “la vergüenza de volar”. Un movimiento que incita a los pasajeros a no volar y a usar otros medios de transporte menos contaminantes.

Al viajar en avión un pasajero emite 285 gramos de dióxido de carbono por km, frente a los 14 gramos que emite si se desplaza en tren. Además, de esa mayor cantidad de CO2, cuando el avión quema combustible también libera vapor de agua y óxido nitroso. Actualmente, los vuelos comerciales son responsables de cerca del 2,5% de las emisiones globales de carbono.

El movimiento “flygskam” ha generado preocupación en la industria de la aviación, quienes han anunciado planes para desarrollar motores menos contaminantes.