La tensión no cesa en el golfo Pérsico. Los ataques a los dos petroleros en el estrecho de Omán han encendido la alarma sobre un posible conflicto bélico entre dos potencias militares y armamentísticas. EEUU acusa a Irán de los ataques mientras que Teherán lo niega.

La Administración Trump ha difundido en vídeo en el que se observa, supuestamente, un barco de la Marina iraní, retirando una bomba lapa sin explotar de uno de los buques que fueron atacados este jueves. Washington busca así reforzar su acusación contra Irán.

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, ha asegurado que el incidente “es un inaceptable recrudecimiento de las tensiones por parte de Irán” y ha pedido unidad a la comunidad internacional ante las supuestas acciones de Teherán.

Un estrecho muy deseado

Según recoge el diario El Mundo, el estrecho de Ormuz tiene apenas 280 kilómetros de longitud y 33 kilómetros de anchura. Por esas aguas cruza cada año un 40% del total del petróleo transportado por mar, procedente de los países del golfo Pérsico y en ruta hacia Europa, Asia o América del Norte.

Se trata de una zona geoestratégicamente muy codiciada. Se abre paso entre Irán y Omán. Teherán ha amenazado con cerrarla debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos y el aumento de su presencia militar en la zona. Parece que soplan vientos de guerra, una vez más, en Oriente Medio.