“El Reino Unido regala a la Unión Europea 396 millones de euros semanales que podrían usarse para sanidad”. Es una de las mentiras que ha llevado a Boris Johnson a los tribunales. El exministro británico de Exteriores deberá comparecer ante un tribunal por haber “mentido” durante la campaña del Brexit.

Ahora tendrá que rendir cuentas ante la justicia. La noticia ha caído como un jarro de agua fría en su equipo puesto que  Johnson pretende en estos momentos iniciar su campaña para liderar el Partido Conservador tras la dimisión de May.

«Mala conducta en cargo público»

Johnson, considerado el candidato favorito en la carrera por suceder en el liderazgo del Partido Conservador a la ministra británica Theresa May. Se enfrenta a una denuncia privada presentada por el activista Marcus Ball. Le acusa directamente de “mala conducta en un cargo público” por sus afirmaciones durante la campaña en 2016 y que finalmente resultó vencedora.

El denunciante, un activista,  considera que el político conservador llevó a error y confundió a la ciudadanía británica de manera deliberada.

La jueza encargada del caso afirma que Johnson será llamado ante una corte para una “audiencia preliminar y posteriormente el caso será remitido a un tribunal para ser juzgado”. “Esta es una solicitud excepcional y poco habitual con un considerable interés público”, añade la magistrada.

Campaña para costear el proceso

Para poder costear la acusación, Ball impulsó una campaña de microfinanciación popular que lleva ya más de 200.000 libras recaudadas.

El equipo de Johnson, por su parte, considera que la denuncia está motivada por “razones políticas” y que el único objetivo es “socavar el resultado del referéndum del Brexit para evitar sus consecuencias”.