EEUU: 20 años de cárcel por dar agua y comida a inmigrantes

Agua, comida, ropa limpia y una cama. Una ayuda que puede llegar a costar 20 años de prisión en el estado de Arizona (EEUU).

El juicio al profesor universitario Scott Warren, miembro de la asociación No Más Muertes, ha arrancado este miércoles en la Corte Federal de Tucson. El docente tiene 36 años y es profesor de geografía.

El proceso al que se enfrenta podría marcar el futuro de la ayuda humanitaria en la frontera estadounidense con México por la dureza de la pena a la que puede llegar a enfrentarse.

La justicia de Arizona le imputa tres cargos criminales por ayudar a los refugiados. En concreto, por ofrecer agua, comida, ropa limpia y una cama para dormir a dos inmigrantes indocumentados dentro del campamento gestionado por la asociación No Más Muertes. El campo de refugiados está situado en la población de Ajo.

Se espera que el juicio termine el próximo 7 de junio y en caso de ser declarado culpable, el voluntario podría enfrentarse a una sentencia de hasta 20 años de prisión.

Noam Chomsky, en contra de la pena

Personalidades reconocidas de EEUU se han mostrado radicalmente en contra de la imputación del profesor.

El prestigioso lingüista y filósofo Noam Chomsky ha expresado públicamente su rechazo durante su intervención en una conferencia de prensa a las puertas de la Corte Federal en Tucson. «Es un acto de simple humanidad, no solo se vive una crisis migratoria en la frontera, sino una crisis humana, una crisis moral», ha asegurado.

Chomsky ha indicado que los cargos de «albergar inmigrantes indocumentados» impuestos a Warren le recuerdan el conflicto que hubo en la década de 1980 en los países centroamericanos.

Catedrático de la Universidad de Arizona, Chomsky ha insistido en que Estados Unidos debe reconocer el papel que jugaron en el desplazamiento masivo y la migración forzada de tantas personas de Centroamérica. Además, también ha alabado el trabajo humanitario que grupos como No Más Muertes llevan a cabo en la frontera.

Amnistía Internacional ya ha iniciado una campaña de recogida de firmas para condenar la celebración del juicio.