Detención de Ternera: Una magistral obra de despiste

La detención de Ternera debe entenderse (y así habrán de contarlo los «periodistas de raza» -cualquiera que sea y sea lo que sea eso-), como una magistral maniobra de despiste para ocultar el evidentísimo pacto del PSOE con los bildu-etarras.

En la misma clave debe entenderse el hecho de que el PSOE fingiera apoyar y defender públicamente en todas las tribunas y en todo minuto el 155 del Presidente Rajoy.

Lo de Borrell yendo de plató en plató haciendo como que humillaba intelectual y dialécticamente a cualquier vocero independentista o que leyera manifiestos constitucionalistas en manifestaciones históricas mano a mano con Manuel Valls, representantes del PP y de la sociedad civil no nacionalista forma ya parte de la historia de la comedia del arte.

A más a más: que se urdiera la componenda de hacer-como-que-caían esos presupuestos generales del estado en los que se cuantificaba en monedas de oro la rendición de la nación fue de una sutileza jamás vista. ¡Qué mímica! ¡Se aparentó incluso ir a unas elecciones generales como resultado de aquel impostado revés parlamentario! Algo tendrán que ver los servicios secretos marroquíes y franceses en que además ganara el PSOE.

 

Cumplir la ley, guardar la obligatoria proporcionalidad salida de las urnas y hacer lo que siempre se ha hecho podría haber levantado sospechas

 

Por si todo este telar maquiavélico no fuera bastante hoy se va un paso más allá. Convergencia (o como se llamen, que los alias son siempre aliados del despiste) y la formidable ‘izquierda carlista’ han rizado el rizo y retorcido el Reglamento, el Estatuto y la Constitución (y van…) para que Iceta no sea senador el mismo día que pasan a serlo García Albiol, Camacho y la propuesta por Ciudadanos, ahora sí, con la aquiescencia de los conchabados.

Cumplir la ley, guardar la obligatoria proporcionalidad salida de las urnas y hacer lo que siempre se ha hecho podría haber levantado sospechas. Seguro que el Constitucional termina diciendo algo sobre esto para espesar la cortina de humo.

Quien no sea capaz de ver todo esto es un verdadero obtuso.