El asesinato de Aldo Moro: el crimen que conmocionó a Italia

El cádaver de Aldo Moro apareció el 9 de mayo de 1978 en el maletero de un Renault 4, en roma, después de varias semanas de secuestro.

Encogido, tapado con una manta y once balazos en el corazón. En un lugar estratégicamente estudiado. A 150 metros de la sede del partido comunista y a doscientos de la de Democracia Cristiana.

En la intersección de los dos principales partidos políticos que aspiraban entonces a encontrar espacios de consenso para conformar un gobierno en coalición. Pero todo salió mal. Lo tenían todo en contra.

Tras más de 30 años de enfrentamiento, los comunistas y los católicos estaban cerca de entenderse. Aldo Moro, presidente de Democracia Cristiana y Enrico Berlinguer, del partido comunista, tejieron juntos la estrategia “compromiso histórico”.

Pero ni la URSS, ni los Estados Unidos lo apoyaron. Eran tiempos de la Guerra Fría y ganó el statu quo.

Las Brigadas Rojas organizaron el secuestro y finalmente lo asesinaron. Pero su muerte sigue siendo todavía un misterio. En los años 80 una investigación reveló que la logia masónica Propaganda Dos y Red Gladio podrían estar involucradas en el crimen.