Texas ejecuta a un racista blanco por asesinar y torturar a un negro

El estado de Texas ha ejecutado a través de una inyección letal a John William King por asesinar y torturar a James Byrd, un hombre negro de 49 años en 1998. Con la ayuda de otros dos hombres, lo golpeó brutalmente, lo encadenó a una camioneta y arrastró su cuerpo varios kilómetros por la carretera.

William King, racista confeso,  fue coautor de uno de los crímenes de odio más impactantes de la historia reciente de Estados Unidos. Fue condenado a la pena de muerte por este salvaje delito.

Enorme impacto en la sociedad

El asesino tenía en su cuerpo tatuajes nazis como la esvástica y símbolos del Ku Klux Klan, una bandera de la Confederación y un dibujo de un afroamericano colgado de un árbol por una soga, según han determinado los documentos judiciales del caso.

El caso tuvo en su momento un enorme impacto en la sociedad. La crueldad y la violencia del asesinato conmocionaron al país. El sufrimiento de Byrd solo paró cuando su cuerpo, torturado y mutilado se golpeó contra una alcantarilla y se partió en dos.

Los restos fueron abandonados en una iglesia

Los restos del hombre fueron abandonados cerca de una iglesia negra, donde fueron encontrados la mañana siguiente, el 7 de junio de 1988, cuando los feligreses se dirigían a la homilía.

El brutal crimen fue uno de los motivos por los que el Congreso de EEUU decidió aprobar una ley contra los delitos de odio.

King intentó apelar su sentencia en varias ocasiones, lo que le permitió postergar su ejecución. Sin embargo, en estos últimos meses se quedó prácticamente sin opciones puesto que la Corte Suprema de Justicia de EE.UU rechazó una petición para revisar su caso. Finalmente ha sido ejecutado este miércoles.

Según datos del FBI, en 2017 hubo 2.458 víctimas negras por crímenes de odio, un 48,5% del total.