Crece la morosidad de los inquilinos españoles

Los precios de los alquileres siguen subiendo y lo hacen de forma imparable. Una burbuja que provocó que en 2018 se alquilara un 39% menos que en 2017. Esto, sumado a la relación con los propietarios, provoca el aumento de desahucios por alquiler y de la morosidad.

Según el informe anual realizado por el Fichero de Inquilinos Morosos (FIM), el índice de morosidad se incrementó un 5,5% el año pasado, elevando la deuda media de los inquilinos con sus caseros a 6.186 euros. Murcia es la comunidad en la que se ha reflejado un mayor aumento de la morosidad, seguida de Canarias, Navarra y Andalucía.

El director de estudios del FIM, Sergio Cardona, afirma que el crecimiento de la morosidad está relacionado con el incremento de los precios del alquiler y con el estancamiento de los salarios. De hecho, en el último informe de Precios del trabajo elaborado por el INE se refleja que los sueldos siguieron bajando durante la recuperación mientras el alquiler seguía creciendo.

Las nuevas regulaciones que afectan al alquiler aprobadas por el Gobierno, en las que se limitan las subidas al IPC, pero sin regulación del precio, podrían empujar a los propietarios a no poner su piso en alquiler, reduciendo la oferta y subiendo los precios, así lo presupone la Federación de Asociaciones Inmobiliarias (FAI).