Daesh, derrotado; pero aún vivo

Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), un conglomerado de efectivos kurdos y árabes apoyado por los Estados Unidos, el Reino Unido y Francia, han acabado con el último reducto del Daesh en la localidad de Al Baguz, en el este de Siria.
Apoyadas desde el aire por la coalición liderada por EEUU, las FDS, llevaban varios meses realizando operaciones militares en la zona para eliminar la resistencia de Daesh. A principios de marzo, reforzaron sus ataques en Baghuz, donde se habían agrupado los islamistas radicales.

El anuncio de esta victoria fue realizado por un oficial de las Fuerzas Democráticas Sirias declarando la eliminación total del califato y su derrota territorial.

Lo yihadistas llegaron a controlar 88.000 kilómetros cuadrados de un territorio que se extendía entre Siria e Irak, imponiendo su teocracia a más de 8 millones de personas. Con este poder territorial, generaron miles de millones de dólares en ingresos derivados del petróleo, la extorsión, secuestros y asaltos.

¿Puede recomponerse el Daesh?

A pesar de la victoria sobre el «califato», el Estado Islámico sigue siendo una fuerza altamente disciplinada y su derrota definitiva todavía no está completamente asegurada.

Los Estados Unidos creen que el ISIS puede resurgir si no se mantiene la ofensiva, ya que conserva líderes, combatientes, recursos e ideología, y tienen acceso a armas pesadas.

Por este motivo, los Estados Unidos no han retirado todos sus efectivos del terreno; y temen que como ya pasó tras la guerra de Irak, que el grupo yihadista evolucione hacia una red clandestina que siembre el terror, tal y como hicieron en Irak en sus orígenes.