El sueño del diablo: El mundo en sus manos, de los psicópatas. (Capítitulo IV)

 

¿Volverán a mentir si pueden? ¿Creen de verdad que se arrepintieron? ¿Han sentido el haber mentido? Una buena parte de los psicópatas adaptados o integrados, es decir a aquellos que no cruzan la fina línea del crimen- encuentran acomodo en la política. Eso al menos aseguran los especialistas al uso norteamericanos. Las estadísiticas manejadas por ellos atestiguan que la política y la alta empresa son dos nichos-refugio para las personalidades psicopáticas.

Para los psicópatas reprentan dos de de sus profesiones preferidas y de ahí que entre sus profesionales el grado de perfiles piscopáticos aumente de ese 1-2% a un 4-5%.

En los últimos años, los anaqueles de las librerías crecen con títulos que hacen referencia a los psicópatas y sus actividades públicas. Y nombres como Abraham Lincoln, Richard Nixon, Bill Clinton, John F. Kennedy, Ariel Sharon, Madoff, Rupert Murdoch, Michael Milken –inventor de los bonos basura–…, aparecen señalados con el dedo. Desgraciadamente, no existen estudios científicos que se hayan atrevido a realizar perfiles psicológicos de los políticos -de nuevo y viejo cuño- españoles.

¿El mundo en manos de los psicópatas?

El buena medida el mundo, nuestro destino, ha estado en algún momento en sus manos. Solo en esta clave es posible comprender alguna de las decisiones que han tomado, según relatan los especialistas. Sin el componente del narcisimo -de sus ganas de trascender- y de desentenderse del dolor ajeno -del sufrimiento que provocan- nadie sería capaz de decodificar sus decisiones.

Lo llevan escrito en su naturaleza, a los psicópatas corporativos les atrae el poder, los negocios, el dinero rápido e imponer sus propias normas para conseguirlo.