De 10 cuestiones que se ignoran acerca de las Tesis Doctorales

Aparecen artículos y comentarios acerca de una Tesis Doctoral (TD) como si fueran verdades absolutas, dogmas que se deben cumplir a rajatabla y tras leerlo la sensación es de un gran desconocimiento, de la opinión basada en la ignorancia supina elevada al grado de juicio sumarísimo de la única verdad posible.

Esta compulsión a la opinión tendente a deslegitimar algo, basado en el desconocimiento, es la base en la que durante siglos funcionó la inquisición en este país.

Algunos hemos hecho una pesada y voluminosa TD, luego hemos dirigido algunas o bastantes TD y obtenido varios premios de investigación con ellas, también hemos sido propuestos para ser miembro de Tribunales Calificadores de TD durante los últimos 30 años. Algunos, menos, hemos escrito libros de Metodología de la investigación, en cuyo texto desarrollamos cómo se redactan diferentes trabajos científicos, incluyendo la TD y haciendo especial referencia a las diferentes formas de citas bibliográficas.

Las aseguro que no es fácil todo este trayecto. Desde mi más absoluto respeto a esta actividad académica, me permitirán decir que estoy leyendo barbaridades poco justificadas acerca del sentido y forma de una TD. Les planteo algunas cosas acerca de la TD:

Primera: De la toma de decisión para hacer una TD: No todo estudiante universitario decide realizar una TD, ni decide realizarla nada más terminar el grado: Hacer una TD es una decisión de calado y que demuestra un grado de madurez personal y profesional acorde con la finalidad por la que se realiza.

Segunda: De la elección del Departamento Universitario y de la Dirección de la TD: A lo largo del grado existen multitud de materias de estudio, pero solo alguna de ellas nos llama la atención, nos atrae para profundizar con un tema. Tras ello elegimos el Departamento Universitario con el que nos identificamos y conocemos su línea de investigación. Por fin nos dirigimos a uno de sus integrantes para que dirija la TD, en muchas ocasiones no se elige bien, pues se selecciona al de más relumbrón y no tiene tiempo, no es mala elección elegir a alguien accesible y en la codirección al de relumbrón.

Tercera: Del tiempo para hacer una TD: Aquí se han leído verdaderas barbaridades. El tiempo para hacer una TD depende de muchísimos factores pero, sobre todo, del tipo de TD que se elija realizar. Es obvio que una TD de conceptualización y revisión bibliográfica es más fácil de realizar que una de base empírica con búsqueda de muestra de estudio y grupo control o que una experimental. El primer tipo de TD se puede realizar en 2-3 años, si cuenta con una activa dirección y el compromiso del doctorando, basta dedicarle entre 6-7 horas diarias. Los otros dos tipos de TD son de más larga duración, aún así depende de la actividad a realizar y de lo localizados que, en tiempo y espacio, se encuentren los sujetos o circunstancias a investigar y del grado de dedicación del doctorando.

Cuarta: De la extensión de una TD: de las tediosas TD de 900 páginas, con dos tomos, como fue la mía, a la actualidad los cambios han sido fundamentales. La mía es una prolija y tediosa TD, nunca he recomendado, a ninguna de las personas que han venido a que se les dirigiera una TD, que sobrepasaran los 200-300 folios. He visto TD de 175 páginas, como una TD codirigida por la Profra Colomer y por el Prof González de Dios y presentada en la Universidad de Valencia, fui miembro del Tribunal, tenía sobre 175-180 páginas y en formato pequeño, magnífica y concreta. Estuve en otra de 450-500 páginas incalificable, mejor no comunico ni Directores ni Universidad. En la actualidad hay algunas Universidades, como es el caso de la Universidad Autónoma de Madrid, que pone límite a la extensión de las TD, se gradece.

Quinta: Del ejercicio de la dirección de una TD: Dirigir una TD es un compromiso mutuo de la dirección con el doctorando. Han existido muchas, quizá demasiadas, direcciones que casi se desentendían del doctorando hasta la prelectura. Esta irregularidad o anormalidad, ha hecho que recientemente se exija rellenar una plantilla de las reuniones mantenidas, con el tema y los acuerdos a los que se han llegado. Se supone que la dirección posee conocimientos, saber y experiencia para orientar tanto metodológica como conceptualmente al doctorando y lo debe ejercer con comprensión y flexibilidad hacia el doctorando.

Sexta: De la redacción de la TD: Debiera tenderse a una redacción lacónica, directa, sin florituras ni alharacas barrocas. Es un documento científico y debe ser claro, conciso y directo. No se pretende ganar el Goncour.

Séptima: De las citas bibliográficas: No hay una forma exclusiva ni de hacer ni de citar la bibliografía. Básicamente existen tres tipos de citas bibliográficas: la cita textual, que debe entrecomillarse; la cita de contenido, se cita lo que el autor referido pretende trasmitir sea por acuerdo o desacuerdo y, por fin, la cita por extensión, en la que se pone el contenido que pudiera ser compartido por varios autores. La forma de realizar las citas bibliográficas es muy diversa, en muchas profesiones existe un formato concreto por consenso de diversos organismos científicos, habitualmente las publicaciones científicas de mayor factor de impacto. Existe menos acuerdo para las citas de comunicaciones orales (conversaciones con autores, conferencias, comunicaciones orales de congresos), existiendo desde una total permisividad (p.e. poner solamente el nombre del autor referido), a una expresión del dónde y el cuándo se hizo, hasta una exigencia excesiva (p.e. acompañar un nota manuscrita y firmada por el autor y que se acompaña como anexo).

Octava: De los miembros del Tribunal Calificador: Hasta hace poco tiempo los Tribunales estaban constituidos por cinco miembros doctores y con perfil docente o investigador: Dos del Departamento, uno de la misma Universidad, pero de diferente Departamento y dos de otras Universidades diferentes. El tribunal era propuesto por la Dirección de la TD al Departamento Universitario, siendo una propuesta razonada en los méritos de los candidatos, esa propuesta se estudiaba y aprobaba en un Consejo de Departamento; tras lo cuán era remitida a la instancia responsable del doctorado de la Universidad y luego se hacía público, tanto los cinco miembros como los tres suplentes. En la actualidad, la mayoría de Universidades han reducido a tres los miembros de los Tribunales de TD (uno del Departamento, uno de la Universidad y un tercero de Universidad diferente), a la par que han incrementado las exigencias para ser miembro de ellos con una prueba documental de idoneidad en tramos de investigación o publicaciones sobre ese tema en Revistas de impacto.

Novena: Del acto de defensa de la TD: El acto de defensa de una TD es un acto académico de gran relevancia, se anuncia de forma pública en tiempo y forma, es un acto abierto en el que el doctorando expone, con un tiempo entre 45-60 min, el contenido de la TD y lee las conclusiones obtenidas. Tras ello los miembros del Tribunal establecen comentarios y preguntas sobre la TD, sin tiempo determinado. Luego tanto la dirección de la TD como los doctores que se encuentren presentes pueden realizar comentarios y preguntas. El doctorando está obligado a contestar todas las preguntas que le realizan los asistentes con venia para hacerlo. Tras todo ello el Tribunal delibera y acuerda, habitualmente por consenso, la nota que se le otorga con dos sobres anónimos: uno para el cum laude, pues debe otorgarse por unanimidad del tribunal, el segundo sobre es para realizar la propuesta para la obtención del Premio Extraordinario de doctorado. Tras ello se rellena el acta y ese acta se remite a la Universidad y a TESEO donde figuran: título de la TD, Doctorando, Dirección, Tribunal, nota obtenida y resumen de la TD.

Décima: De la explotación de la TD: El propietario de la TD es el doctorando y la Universidad tiene la responsabilidad de la guarda y custodia de la TD. Por ello se puede consultar, pero no se puede fotocopiar, ni sacar de la biblioteca, ni fotografiar, salvo que exista autorización expresa por parte del autor hacia alguien en concreto. En la actualidad la TD se digitaliza y puede obtenerse en TESEO, pero solamente es desde época muy reciente y a partir de las defensas actuales. El autor y la dirección suelen realizar una o varias publicaciones acerca de la TD, sean en revistas profesionales y científicas o bien como capítulo de un libro o una monografía sobre el particular, es obvio que en estos casos el nivel de coincidencia con la TD es muy elevado pues es hacer público el contenido de la TD y figura en las citas bibliográficas, por lo tanto ni es plagio ni autoplagio.

Estas son las “curiosidades” del recorrido de una TD, independientemente que luego se interpreten de forma laxa o restringida. Pero no es de recibo: ni solicitar la revisión de la nota obtenido por un Tribunal constituido en tiempo y forma de acuerdo a la ley vigente en ese momento; tampoco lo es pretender enmendar la plana a la selección del Tribunal de una TD, si no se hizo en tiempo y forma; no se puede aceptar que personas sin TD puedan realizar juicios de valor más allá de la opinión personal, posiblemente muy fundamentada, pero claramente insuficiente; las TD son un acto académico de gran relevancia, se debe exigir calidad siendo respetuosos con quienes en esos actos participan desde el lugar que les compete.

Revísense los datos formales que se quieran, pero los de contenido no son de recibo. Los de supuesto plagio dependerá de lo que se introduce en ese concepto: no se puede contemplar si son trabajos de explotación de la TD. Tampoco si son datos oficiales o tablas que han sido autorizadas a ser utilizadas y que figuran como tales en el texto de la TD. En unas TD se utilizan datos oficiales y son obtenidos de forma oficial, evidente son datos que se le aportan al doctorando (caso de datos presupuestarios, financieros, aplicaciones concretas de los datos, en medicina la utilización del contenido de pruebas médicas…), es evidente que estos datos  se le aportan al doctorando, pero no se le regalan ni los usurpa ni es plagio, ni le han hecho la TD.

Si lo que pretenden algunos es que el Parlamento revise y re-evalúe una TD, no es el lugar ni se va a utilizar el método adecuado y, por lo tanto, solamente es hacer ruido sin consecuencia alguna