España renueva convenio para recibir gas argelino hasta 2023

Los recursos naturales escondidos bajo el suelo son una fuente de energía y riqueza que mueven al mundo, literalmente.

Además, el petróleo y el gas natural son dos de los commodities vistos con mejores ojos por los inversores debido a la puja por revalorizarse que han tenido en los últimos años.

Del petróleo se habla, y mucho. Pero al gas natural es mejor seguirle de cerca también, ya que cada vez se diversifican más sus usos e incluso se toman decisiones importantes a nivel internacional con esta materia prima de por medio.

 

Argelia proveerá a España de gas natural hasta 2030

 

… Por lo mínimo. Sobre todo teniendo en cuenta que el contrato actual vinculaba a ambas partes hasta 2021.

La relación comercial entre las compañías se acerca al medio siglo de duración, lo que habla de mucha estabilidad y también de un factor negativo que otras naciones  buscarían evitar a toda costa (y aún no entendemos muy bien por qué España no lo hace): dependencia.

Como es bien sabido, en materia económica es mejor adelantarse que quedarse atrás. Con esto en mente, Gas Natural Fenosa ha extendido su convenio con el principal proveedor para España de este commodity.

Por otro lado, Sonatrach está honrado de seguir prestando sus servicios en suelo español.

Estos son los números del contrato:

  • 9 años de vigencia
  • 230 es la fecha de expiración
  • 9000 millones de metros cúbicos anuales

Una cifra que no figura en el papel, pero que es importante para el mismo, es que España ha acrecentado su consumo de gas natural en más del 30% los últimos años.

 

Dependencia del gas argelino

 

No es mala gestión, quizás tampoco un castigo divino. Simplemente algunos suelos (y subsuelos) dan más frutos que otros. Es poco lo que puede hacerse para cambiar esa realidad.

En España es necesario importar el gas natural ya que la producción no se da abasto. Los hidrocarburos no son el fuerte de España.

Aún así, ¿es estrictamente necesario importar el 62% del gas natural desde una misma fuente?

Entendemos la cercanía estratégica lo simplifica todo, pero visto lo que pasó con Rusia y Ucrania en el caso de Crimea… puede no ser lo más sano.

Por otro lado, depender de gas ruso tampoco es una opción de la que quieran echar mano los países de la Unión Europea.

Es bien sabido que las relaciones no son las más sanas, ni siquiera comercialmente hablando.

Todo lo que involucre intereses comerciales hay que verlo con otros ojos. Por ejemplo, algunos expertos aseguran que la puja de la UE para que no haya separación ni independencia en Cataluña tiene que ver con los planes de creación de un gaseoducto para toda Europa y que provenga desde Argelia y parte de la áfrica septentrional.

Este escenario pone a competir a ambos proveedores y, por ende, a bajar los precios de manera considerable.

El nuevo contrato, o la extensión del antiguo contrato, es algo visto con buenos ojos. Pero con miras hacia el futuro debería marcar el final de una sana dependencia .