CaixaBank, una entidad comprometida con el medio ambiente

El cambio climático es uno de los mayores retos, además de una de las principales amenazas que afronta la sociedad actualmente. La concentración de gases de efecto invernadero sigue batiendo récords, de hecho, el pasado año se registró la cifra más alta desde que se tiene constancia. Ante la amenaza del calentamiento global son muchas las iniciativas llevadas a cabo para evitar poner en riesgo el desarrollo sostenible. CaixaBank está muy comprometida con la sostenibilidad, el medio ambiente y la lucha contra el cambio climático. Por ello, participa en la Iniciativa Financiera del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP FI, por sus siglas en inglés). Una alianza mundial de la Organización de las Naciones Unidas que promueve las prácticas medioambientales a nivel internacional.

La columna vertebral de la UNEP FI es una Declaración de compromiso por parte de las instituciones financieras que tiene tres objetivos principales: compromiso con el desarrollo sostenible, gestión de la sostenibilidad y conciencia pública. Objetivos con los que CaixaBank está completamente concienciada. Incluso, desde 2012 preside la Red Española del Pacto Mundial que aboga por la responsabilidad social empresarial. Asimismo, la empresa colabora implantando medidas en su propia actividad como la reducción del consumo de papel, utilización de papel reciclado o el uso de LEDs para iluminar las oficinas.

CaixaBank se sitúa entre las entidades líderes en lucha contra el cambio climático a nivel global ya que renovó, por cuarto año consecutivo, su inclusión en el Índice Climate a List. Un ránking sin ánimo de lucro que examina miles de entidades en su lucha contra el cambio climático. De hecho, el pasado año financió con 929 millones de euros proyectos de energías renovables, casi 7 millones de euros en ecoPréstamos y ecoMicrocréditos para la compra de vehículos y electrodomésticos eficientes, obtuvo 11,1 millones de euros de volumen del MicroBank Fondo Ecológico y participó en la colocación de bonos verdes para la inversión en activos sostenibles con más de 2.000 millones de euros.