China, la primera potencia comercial e inversora del mundo

Hace ya 10 años, CaixaBank abrió por primera vez sus oficinas en China. El gigante asiático, que cuenta con casi 1.400 millones de habitantes, se ha convertido en uno de los países clave de la evolución mundial en los últimos años.

El crecimiento en la dotación de infraestructuras, la inversión extranjera y el desarrollo tecnológico han contribuido en este progreso. Sin embargo, y pesar de que la economía china cerró el pasado año con un crecimiento de casi un 7%, la crisis financiera y la recesión mundial están afectando considerablemente al país.

No obstante, China se está abriendo paso como el mercado de las oportunidades, y es que, actualmente, su principal motor es la innovación. Así lo demuestran el tren de alta velocidad o el crecimiento de empresas como Alipay, del grupo Alibaba, Huawei, ZTE o Lenovo.

En los últimos años, la presencia de España en el sudeste asiático ha aumentado de forma paulatina, y aunque ya son más de 800 compañías españolas en China, la inversión aún no es suficiente. El gobierno chino pretende mejorar la comunicación con Europa, lo que coloca a España en un punto estratégico para enlazar la zona euroasiática con el norte de África y América Latina. Este enlace puede ser además la puerta de entrada a países como Japón, la República de Corea o la India, una relación trascendental para el país ya que representan más del 41% del total de exportaciones e importaciones del mundo.