Crisis en Nicaragua: más de cien muertos desde que comenzaron las protestas

Con balas. Así ha respondido el gobierno nicaragüense a las protestas civiles. Más de cien personas han muerto desde que el pasado 18 de abril comenzaran las movilizaciones en las calles de Nicaragua para protestar contra la reforma de la seguridad social. Desde entonces el gobierno de Daniel Ortega ha ejercido la violencia para tratar de acallar las manifestaciones. Las autoridades del país han disparado contra los civiles.

Según denuncia Amnistía Internacional, algunas de las personas que han muerto ni siquiera participaban en las protestas. La organización cita el caso de César Noé Castillo, Juan Carlos López y Nelson Téllez. Por otro lado, sí participaban Orlando Pérez, activista medioambiental y Franco Valdivia, estudiante de derecho y cantante de rap, que fueron presuntamente asesinados por francotiradores. El periodista Ángel Gahona también ha sido asesinado mientras estaba trabajando. “Solo hasta el 21 de mayo habíamos contabilizado 868 personas heridas y 438 detenidas en esta respuesta de mano dura de las autoridades nicaragüenses“, sostiene Amnistía Internacional.

El presidente de Nicaragua pide tiempo

La organización afirma que debido al gran número de personas heridas por arma de fuego, la trayectoria de los disparos, la concentración de heridas de bala en la cabeza, el cuello y el pecho de las personas muertas; los intentos por obstaculizar la justicia y encubrir la naturaleza de los homicidios, “existe una alta probabilidad de que la policía y grupos parapoliciales hayan cometido ejecuciones extrajudiciales”. Por eso, la organización humanitaria pide al gobierno de Nicaragua “que garantice y respete el derecho a la libertad de expresión y el derecho a la protesta”.

Las protestas contra la reforma y la represión del gobierno han sido impulsadas por estudiantes, trabajadores y empresarios, los principales afectados por la nueva ley. Las cotizaciones para el seguro social han aumentado de un 6,25 a un 7% para las personas trabajadoras y de un 19 a un 22,5% para los empleadores. Además, los pensionistas han visto como sus cotizaciones han aumentado un 5%.

Por su parte, el presidente Daniel Ortega, ha pedido tiempo para reflexionar mientras el país se desangra.