Emigrantes norcoreanos en Rusia #En60”

Para los norcoreanos, asolados por la pobreza, conseguir trabajo en Rusia es un sueño, a pesar de que las condiciones laborales para muchos de estos emigrantes rocen la esclavitud.

Según el Ministerio de Trabajo ruso, de los más de 40.000 emigrantes norcoreanos que trabajan en Rusia, el 80% lo hace en la construcción. El resto trabaja en talleres de costura, de tala o en la medicina tradicional. Estos trabajadores reciben un sueldo de 335 dólares al mes, menos de la mitad del salario mínimo de Rusia. Las empresas que quieren emplear a norcoreanos deben pedir una licencia al Ministerio de Trabajo, que les supone un coste de alrededor de 200 dólares por persona. La mayor parte de las empresas interesadas en estos trabajadores se ubican en la parte oriental del país. En 2017, un cuarto de las licencias otorgadas se produjeron en Moscú y San Petersburgo.

Tras este análisis realizado por la ONU en septiembre de 2017, las autoridades rusas dejaron de emitir nuevas licencias de trabajo, debido a la prohibición de contratar a norcoreanos impuesta por las Naciones Unidas. Una decisión que no ha sido bien recibida por muchas empresas.