“Derecho a probar” #En60”

“Salvaremos miles y miles de vidas” aseguraba Donald Trump tras aprobar una nueva ley, conocida como “derecho a probar”, que legaliza el uso de tratamientos experimentales para pacientes terminales.

Antes de la aprobación de esta ley, los pacientes podían solicitar a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) el acceso a estos medicamentos. Ahora, son las farmacéuticas las que dan luz verde a estos tratamientos. De este modo, los pacientes eluden el proceso de solicitud a la FDA. Como requisito fundamental para acceder a este tipo de medicamentos, los pacientes deben antes haber agotado todos los tratamientos aprobados. La nueva ley protege tanto a médicos como a empresas de los riesgos legales que supone permitir el uso de tratamientos no aprobados.

La medida ha sido rechazado por varios grupos de defensa de los pacientes que afirman que esta nueva ley da a los enfermos falsas esperanzas, ya que las farmacéuticas no están obligadas a otorgar todos los tratamientos experimentales que se soliciten.