Presas maltratadas por su religión en Irán #En60”

Los médicos penitenciarios maltratan a las presas de conciencia en una cárcel de Irán. El personal de la prisión de Shahr-e Rey en la capital iraní de Teherán, insulta, veja y niega la atención sanitaria a las mujeres encarceladas por pertenecer a la comunidad religiosa derviche gonabadi, minoría religiosa del país.

En los tres últimos meses, el equipo médico que revisa a las presas, aseguran que las mujeres se encuentran en perfecto estado de salud. Sin embargo, la realidad es otra. Según Amnstía Internacional, las mujeres presentan síntomas de hipertensión: fuertes dolores de cabeza, problemas de visión, dolor en el pecho, dificultad para respirar y arritmia. Además de ser ignoradas y maltratadas, las precarias condiciones de la prisión no ayudan a la supervivencia de las presas que conviven con suelos manchados de orines, falta de ventilación, enfermedades contagiosas, mala calidad en la alimentación y agua salada.

“Negar deliberadamente tratamiento médico a una persona presa es ilegal, cruel e inhumano”, dice la organización humanitaria. Al menos diez mujeres pertenecientes a esta comunidad religiosa se encuentran recluidas arbitrariamente y en condiciones inhumanas en la prisión desde febrero de 2018.