La eficacia de los chalecos antibalas bajo sospecha #En60»

El pasado diciembre, el ex militar serbio apodado como Igor el Ruso asesinó a dos agentes y a un granjero en Teruel. Ahora, la Asociación Unificada de Guardias Civiles pide la apertura de una investigación sobre la seguridad de los chalecos que portaban ambos guardias civiles asesinados.

La AUGC pide «un examen detallado de los chalecos antibalas, analizando la naturaleza de los mismos, el alcance e incidencia de los disparos recibidos en ellos y su conexión con las heridas padecidas por los dos agentes». El del agente Víctor Romero Pérez, presentaba tres impactos de bala con un orificio en la parte delantera exterior y el mismo de salida en la parte interior. Sin embargo, el otro agente, Víctor Jesús Caballero Espinosa, presentaba cinco orificios de bala en su chaleco: tres en la parte baja delantera y dos a la misma altura de la posterior, además de los ocho orificios que tenían su camiseta y pantalones. La Asociación Unificada de Guardia Civiles considera necesario determinar si los chalecos presentaban un estado deficiente, lo que de ser así, supondría una gravísima negligencia.

Por otro lado, la AUGC pide también la apertura de otra investigación respecto al operativo desplegado para capturar a Igor el Ruso, que consideran poco especializado.