Egipto anuncia la muerte de ocho presuntos terroristas

Las autoridades de Egipto han anunciado la muerte de ocho presuntos terroristas en dos operaciones llevadas a cabo durante la jornada en el norte de la península del Sinaí. El Ministerio del Interior ha señalado en su comunicado que un total de seis supuestos milicianos han muerto durante un enfrentamiento con la Policía durante una operación en la localidad de Al Arish.

Así, ha indicado que la operación ha sido llevada a cabo tras «vigilar y monitorizar los movimientos de un grupo de elementos terroristas que preparaban hostilidades», agregando que los sospechosos planeaban «incrementar sus operaciones con motivo de la celebración del Día de la Policía», que tendrá lugar este jueves.

El ministerio ha señalado que la operación se ha saldado con la incautación de cuatro armas automáticas y dos artefactos explosivos. En su comunicado no ha hecho referencia a bajas entre las fuerzas de seguridad.

Por otra parte, el Ejército ha manifestado en un breve comunicado en su cuenta en la red social Facebook que dos presuntos terroristas han muerto y otros dos han sido detenidos en una operación en el norte de la península, sin dar más detalles. Cientos de policías, militares y milicianos han muerto en los dos últimos años de insurgencia islamista en Egipto, principalmente en la región del Sinaí, donde opera Provincia del Sinaí. Hasta noviembre de 2014 el grupo era conocido como Ansar Bait al Maqdis, Seguidores de la Casa Sagrada.

A finales de noviembre, un atentado contra una mezquita sufí en el norte de la península del Sinaí acabó con la vida de más de 300 personas, convirtiéndose en el ataque con más víctimas mortales registrado en la historia reciente de Egipto. La autoría del ataque ha sido atribuida a Estado Islámico, aunque el grupo no lo ha reivindicado.

Días después del atentado, el presidente de Egipto, Abdelfatá al Sisi, ordenó a las Fuerzas Armadas y a las fuerzas de seguridad que pusieran en marcha una operación para pacificar la península del Sinaí y les autorizó a utilizar «toda la fuerza bruta necesaria» para lograr el objetivo en un plazo de tres meses.