Diferencias entre hombres y mujeres al utilizar las tarjetas

El uso de las tarjetas de crédito por parte de hombre y mujeres está plagado de ideas preconcebidas que forman parte del imaginario social, desde mucho antes de que las propias tarjetas alcanzasen la notoriedad que tienen en la actualidad.

Es cierto que estos estereotipos están cambiando poco a poco, conforme los antiguos pensamientos sexistas son sustituidos por una mentalidad más igualitaria.

No obstante, aún hoy en día es posible apreciar grandes diferencias en el uso de las tarjetas de crédito por parte de los hombres y las mujeres.

  • Estudio sobre el uso de las tarjetas de crédito por parte del consumidor español

Estas diferencias no sólo afectan al importe o volumen de las compras, sino también a la tipología de productos o servicios que se pagan con las tarjetas.

A finales del año pasado, Bankinter Consumer Finance publicó su “Primer informe sobre el perfil y los hábitos del consumidor español con tarjetas de crédito”. Tomaron como referencia los datos del 2015.

Esta entidad tomó la base de datos de sus clientes de tarjetas bankintercard, que supera las 660.000 tarjetas.

Conviene tener en cuenta que Bankinter es tan sólo de las entidades financieras que operan en nuestro país, por lo que sus datos siempre deben ser considerados como parte de un conjunto y no como cifras absolutamente representativas de la realidad.

Entre muchas de sus conclusiones, están son las que se refieren a las diferencias de consumo entre hombres y mujeres.

  • El número de hombres que usan tarjeta duplica al de las mujeres

El primer aspecto destacable es el hecho de que el número de hombres que utilizan una tarjeta de crédito supera ampliamente al de las mujeres.

Los hombres representan el 68% de la base de datos, frente al 32% de las mujeres.

  • Los hombres tienen un mayor consumo que las mujeres con el uso de las tarjetas de crédito

En segundo lugar, los hombres también aventajan a las mujeres en lo que concierne al importe total de las compras pagadas con las tarjetas. Concretamente, ellos consumen un 23,1% más que ellas.

En cifras absolutas, hablaríamos de un gasto medio anual de 2.917 euros por parte de los hombres y 2.369 euros por parte de las mujeres.

El informe indica que se ha registrado un ligero repunte en el consumo de las mujeres, respecto a los años anteriores. Por otra parte, especula sobre la influencia que los condicionamientos culturales y la capacidad adquisitiva puedan tener sobre los hábitos de consumo.

  • Las diferencias en el nivel de consumo se incrementan con la edad

En tercer lugar, cabe señalar que la brecha de consumo entre hombres y mujeres no se mantiene estable con el paso de la edad.

  • La franja de edad entre 30 y 40 años es la que presenta una menor diferencia

Por un lado, la diferencia de consumo entre ambos sexos se estrecha bastante en la franja de edad entre los 30 y los 40 años, aunque sigue siendo favorable para los hombres.

  • A partir de los 40 años, las diferencias se incrementan

Llegada la edad de los 40 años, la diferencia de consumo se acrecienta entre hombres y mujeres; llegando a su pico cuando se superan los 70 años.

En ese momento, los hombres consumen de media 2.736 euros y las mujeres 1.875 euros.

  • Sectores característicos con un mayor consumo por parte de los hombres

Por supuesto, hay sectores característicos en los que los hombres consumen notablemente más que las mujeres.

Tal es el caso de las gasolineras y los restaurantes, donde la diferencia ronda el 70%.

El informe especula con la idea de que los hombres utilizan más el coche y, por regla general, se ocupan de lo referente a su limpieza, incluyendo el resto de vehículos familiares.

En lo referente al ámbito de la hostelería, el informe apunta a la costumbre de que sea e hombre el que pague la cuenta. Insistimos en que se trata de sugerencias y especulaciones planteadas por el informe, sin que se acredite fuente específica alguna.

  • Sectores característicos con un mayor consumo por parte de las mujeres

Por su parte, las mujeres también tienen su propio sector predilecto, como es el de la moda.

En este caso, ellas superan ampliamente a los hombres con un 42% más en la factura.

  • Sectores con mayor paridad en el uso de la tarjeta

Aunque no es tan pronunciado como los casos específicos mencionados anteriormente, los hombres tienen a tener un mayor consumo generalizado y eso afecta a casi todos los sectores.

Tal es el caso de los grandes almacenes, el hogar, los viajes y los vuelos, así como la telefonía y la electrónica. Las diferencias no son abismales pero aún existen.

Donde sí se produce una paridad casi exacta es en los sectores de la farmacia y la comida rápida. No obstante, en términos absolutos, el consumo en ambos sectores es demasiado reducido como para que las diferencias puedan hacerse manifiestas.

Sin duda, aún hay mucho camino que recorrer en lo que a las diferencias de consumo en el uso de la tarjeta por parte de los hombres y las mujeres.

Este tipo de estudios nos permiten constatar la realidad que hay detrás de mitos y prejuicios, para comprender cuál es la verdadera situación y continuar dando pasos en la dirección correcta.