El ministro de asilo y migración belga insiste en su lenguaje racista

El primer ministro belga, Charles Michel, ha llamado al orden este viernes a su secretario de Estado de Asilo y Migración, Théo Francken, un cargo público que insiste continuamente en hacer declaraciones de corte ultraderecheista y racista sobre inmigrantes, refugiados o sobre las organizaciones que ayudan a estos a superar los riesgos de su viaje hacia Europa, y le ha pedido que cuide su «vocabulario», después de que éste informara en las redes sociales de la detención de varios inmigrantes irregulares con la etiqueta «limpiar».

«El vocabulario del señor Francken no es el adecuado. Cada uno ha de ser cuidadoso con su vocabulario», ha criticado Michel en una intervención parlamentaria, tras la polémica suscitada esta semana por las palabras del secretario de Estado del partido nacionalista flamenco N-VA.

Las autoridades realizan desde principios de mes redadas periódicas en cerca de la estación del Norte de Bruselas y en un parque cercano para evitar que se asienten los inmigrantes irregulares que buscan vías para viajar a Reino Unido desde ahí.

 

El secretario de Estado (ministro) belga, sin embargo, se ha mantenido en sus palabras y se ha limitado a precisar que se refiere a «limpiar problemas» y no a «limpiar personas»

 

Estas operaciones han llevado de momento a la detención de al menos 187 personas, incluidos 49 menores, y el secretario de Estado belga ha ido informando de ellas a través de comunicados y mensajes en las redes sociales, etiquetando varios de ellos con la palabra «limpiar».

Esta actitud ha sido duramente criticada por varios colegas de Gobierno, incluido el ministro de Justicia belga, también miembro de la N-VA, y partidos de la oposición, que han afeado a Francken que utilice expresiones propias de la «extrema derecha» incluso para referirse a casos de menores.

El secretario de Estado belga, famoso por sus insistentes declaraciones que acusan a inmigrantes, refugiados y organizaciones no gubernamentales, sin embargo, se ha mantenido en sus palabras y se ha limitado a precisar que se refiere a «limpiar problemas» y no a «limpiar personas».