Donald Trump y los efectos del muro de las calamidades

La obra que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pretende levantar en la frontera con México no solo no tendrá ningún efecto en la lucha contra el crimen en Estados Unidos, sino que será incluso contraproducente para la economía norteamericana, según un amplio y polifacético estudio del grupo de estudios Brookings sobre un proyecto de coste astronómico e ideas mal definidas que se cimenta sobre premisas tan ineficaces como puramente discriminatorias.

Este muro no servirá para contener el flujo migratorio ni el tráfico de drogas, según Brookings. No mejorará la seguridad de Estados Unidos y su levantamiento resultará completamente irrelevante para la principal base de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos: aquellos que han permanecido en el país más allá de la fecha de caducidad de sus visados, no aquellos que han cruzado la frontera con México.

Es una obra de coste insospechado. Trump la vendió en campaña como un proyecto de 12.000 millones de dólares, una estimación muy por debajo de la realizada por el Departamento de Seguridad Nacional, que la sitúa en 21.600 millones, mientras fuentes demócratas disparan la cantidad hasta los 70.000 millones, destinados a una infraestructura de la que solo se conocen sus líneas generales.

Esta descripción ni siquiera tiene en cuenta el coste inmobiliario, dada la cantidad de terreno que el Gobierno estadounidense tendrá que adquirir con las correspondientes compensaciones en una región donde, solo en el sur de Texas, todavía hay abiertas 90 demandas por un intento de levantar una verja hace diez años y todo ello sin tener en cuenta las dificultades orográficas que presenta un terreno salpicado de montañas y colinas que se extienden hasta cien kilómetros.

 

Golpe comercial

 

Acompañando al levantamiento del muro, Trump quiere cancelar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre Estados Unidos, Canadá y México, argumentando el impacto negativo que ha tenido en los trabajos estadounidenses. Tiene parte de razón, porque un millón de trabajos en Estados Unidos (de 146 millones) ha acabado al otro lado de la frontera sur. Sin embargo, Brookings argumenta que, en líneas generales, las ventajas del acuerdo superan el impacto local, al eliminar gravámenes en la mitad de los bienes industriales, así como la eliminación de medidas proteccionista como la exportación de maíz desde Estados Unidos a México.

Sin esta clase de cooperación, la pérdida de trabajos sería mucho mayor, argumenta el instituto. El abandono del TCLAN a raíz de la separación física que impondría el muro podría eliminar 31.000 trabajos solo en la industria automovilística norteamericana.