La madre maltratada de Maracena tiene que devolver a sus hijos al padre

A Juana Rivas, la madre de Maracena (Granada), el juzgado le ha ordenado la entrega de sus dos hijos de once y tres años al padre, condenado en 2009 por maltratarla.

Sus hijos deberán regresar con su progenitor a Italia, donde tienen fijada su «residencia habitual».

Entre lágrimas, Juana Rivas señala que «no los entregará». Sus asesores afirmar que su intención no es vulnerar la ley y que agotarán todas las posibilidades que permite la normativa para evitar que los menores sufran un daño «irreparable».

Ante la posibilidad de que la entrega de los menores sea «obstaculizada» por la madre, la jueza ha pedido auxilio a la Unidad de Familia y Mujer del Cuerpo Nacional de Policía para que garanticen que se cumple el mandato judicial.

La decisión de la juez se tomó después de que el padre presentara el pasado viernes un escrito en el juzgado reclamando la ejecución de la sentencia en la que se acordaba la medida y pidiendo actuaciones urgentes para ello, dado que la madre no los había entregado en el plazo previsto. Por otro lado el hijo mayor de Juana Rivas no quiere volver con su padre.

 

El padre

 

En contraposición, el representante legal del exmarido de Juana, el abogado Adolfo Alonso, ha afirmado que se trata de un secuestro interparental y no de un caso de violencia de género.

El letrado argumenta que la madre, en Italia, podrá solicitar la custodia y los tribunales defenderán los intereses de los menores, como en cualquier tribunal de la Unión Europea. Niega también que los niños -de once y tres años- vayan a sufrir un daño irreparable por volver a Italia.