535 años de cárcel para los etarras de una furgoneta bomba

La Audiencia Nacional ha condenado a 535 años de cárcel a los miembros de la banda terrorista ETA Liher Rodríguez Aretxalabeta y Alaitz Aramendi por el atentado perpetrado con furgoneta bomba el 25 de mayo de 2005 en Madrid.

La Sección Segunda de la Sala de Lo Penal les impone los delitos de intento de asesinato terrorista a 45 personas, catorce de ellas agentes de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y de estragos terroristas y les condena igualmente a indemnizar con más de medio millón de euros a las víctimas y a los dueños de los inmuebles afectados, entre ellos el Ayuntamiento de Madrid al que deben abonar 407.578 euros por los daños ocasionados.

Para quienes la Fiscalía pedía 718 años de prisión, robaron el día previo al del atentado una furgoneta Renault Express en la madrileña localidad de El Escorial, y se trasladaron a Valdemorillo para cargar los explosivos (20 kilos de cloratita). Ya en Madrid estacionaron el vehículo en la calle Rufino González esquina con Alcalá. Los etarras esperaron a primera hora de la mañana para alertar mediante vía telefónica al diario ‘Gara’ de la explosión que finalmente se produjo a las 9.30. Como consecuencia del atentado,

Por otro lado, la defensa de los acusados planteó durante el juicio celebrado el pasado mes de junio que no había dolo homicida puesto que los dos etarras avisaron 45 minutos antes de la deflagración de la furgoneta bomba aunque los magistrados entienden que ese límite de tiempo permite una reacción de las autoridades.

 

Vista oral

 

En la vista oral, los acusados respondieron únicamente a las preguntas de sus letrados y negaron haber estado en la capital en los días previos a la comisión del atentado. También dijeron que no habían recibido formación sobre cómo preparar explosivos.

Sin embargo, un testigo protegido explicó durante la vista que en la madrugada del 25 de mayo de 2005 llevó en su taxi desde Madrid hasta Ávila a dos personas, que cuando prestó declaración en dependencias policiales reconoció como los acusados. Igualmente, agentes municipales de Valdemorillo indicaron que encontraron a una pareja a bordo de una Renault Express con matrícula de Ávila que había parado a descansar.