El apellido paterno deja de tener preferencia sobre el materno

El apellido paterno dejará definitivamente de tener preferencia sobre el materno a la hora de inscribir a un recién nacido, de forma que los padres tendrán que ponerse de acuerdo en el orden.

Si no se hace constar el orden, o bien los progenitores están en desacuerdo, transcurrido el plazo de tres días será el propio encargado del Registro Civil quien establezca dicho orden atendiendo al interés superior del menor, pero no poniendo por defecto el del padre, como se hacía hasta ahora.

La Dirección General de los Registros y del Notariado cree que serán los progenitores los que acordarán el orden de transmisión de los apellidos antes de la inscripción registra y que no tendrán que formar parte de esa decisión. Esta modificación constituye «un elemento modernizador que busca la absoluta igualdad entre progenitores» y añaden que, por este motivo, se ha propiciado su entrada en vigor.

Recuerdan que su criterio para establecer el orden es: evitar cacofonías, combinaciones malsonantes o contrarias al decoro. Y que el orden de los apellidos establecido para la primera inscripción de nacimiento determinará el orden para la inscripción de los posteriores.

 

Asociaciones de mujeres

 

Las asociaciones de mujeres han celebrado que entre en vigor esta modificación porque consideran que se trata de un avance en favor de la igualdad que además supera tradiciones «sexistas». La presidenta de Fundación Mujeres, Marisa Soleto, ha apuntado que esta medida «ayuda a equilibrar la posición de ambos progenitores».

Por su parte, la presidenta de Mujeres Progresistas, Yolanda Besteiro, ha añadido que es una medida «acorde con la realidad de los tiempos». «Es un avance hacia la igualdad, no había ninguna razón que justificara la prevalencia del apellido del padre mas allá de la tradición sexista», ha zanjado