La violencia machista sigue creciendo

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), las víctimas de violencia machista con orden de protección han aumentado un 2,4%, respecto al año anterior.

Según el informe presentado, ha habido un aumento de las víctimas en mujeres con más de 75 años. Sin embargo, ha bajado el porcentaje de mujeres víctimas de la violencia de género menores de 18 años.

Desde que el Gobierno aprobase la ley contra la violencia de género en 2004, han fallecido 805 mujeres a manos de sus parejas, lo que se traduce en una media de 60 asesinatos al año. El proceso es cíclico, no hay principio ni fin.

Las fases que se suelen dar en este proceso son las siguientes: la violencia (fase en la cual el agresor desata su furia y ejerce la violencia física contra la mujer); el perdón (el agresor pide perdón a la víctima por los actos cometidos y promete no volver a hacerlo); la reconciliación (el agresor trata de complacer en todo momento a su pareja para que ella sienta que todo se ha solucionado); la calma (ambos hacen vida normal, como si nunca hubiese habido un episodio violento en sus vidas) y la tensión (vuelven los gritos, los insultos ya sean por celos o por cualquier otro motivo).

En casi el 60% de los casos, la víctima y el asesino seguían siendo pareja. Sólo un 16% de las parejas había iniciados los trámites de separación.

El cuanto a la violencia domestica, aquella ejercida tanto por un hombre como por una mujer a cualquier miembro de la familia, en 2016 se registraron 6.863 víctimas. Esto supone un 5.1% menos de las denuncias que se produjeron el años anterior.

Este tipo de casos afectó de forma uniforme a todas las edades, aunque entre los 18 y los 20 años se produjeron más casos en mujeres, hasta 166 sufrieron violencia doméstica, que en hombres, 62 la sufrieron.