May: “puede haber un nuevo ataque de forma inminente”

EP/La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, ha elevado de “severo” a “crítico” el nivel de amenaza terrorista tras el atentado perpetrado el lunes por la noche en el Manchester Arena durante un concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande, que ha dejado 22 muertos y decenas de heridos, incluidos varios niños.

“Hemos concluido, en base a las investigaciones realizadas hoy, que el nivel de amenaza debe incrementarse desde ‘severo’ a ‘crítico'”, ha dicho May en una breve declaración ante los medios de comunicación tras reunirse por segunda vez este martes con el gabinete de crisis COBRA.

May ha explicado que “esto significa, no solamente que un ataque resulta altamente probable, sino que puede haber un nuevo ataque de forma inminente“, por lo que se reforzará el despliegue de seguridad con agentes armados en lugares estratégicos y presencia militar en eventos públicos.

 

El Servicio de Policía Metropolitana ha anunciado el aumento del despliegue de seguridad en Londres a raíz del atentado perpetrado el lunes por la noche al término de un concierto en Manchester y ha procedido a “revisar” todos los planes previstos para futuros eventos en la capital británica

 

Scotland Yard ha confirmado un aumento de las patrullas en lugares sensibles y en zonas transitadas de Londres, así como un “despliegue de más agentes armados” en los acontecimientos deportivos del fin de semana, en particular los partidos de fútbol y rugby previstos en Wembley y Twickenham.

Una responsable policial, Jane Connors, ha afirmado que la institución hará “todo lo posible” para “proteger” la capital. “Esto significa que, durante los próximos días, si vas a un concierto, de compras, viajas por trabajo o acudes a alguno de los fantásticos eventos deportivos, verás a más agentes, incluidos policías armados“, ha explicado en un comunicado.

En este sentido, ha instado a la ciudadanía a “estar alerta” e informar a las autoridades de cualquier cosa “sospechosa” que detecten.

El tipo de amenaza terrorista ha variado desde los atentados del 7-J, orquestados de forma organizada y cometidos por toda una célula. Las autoridades británicas han situado ahora entre los principales desafíos a los ‘lobos solitarios’, personas radicalizadas que actúan por su cuenta o al menos sin directrices claras de grupos internacionales.

 

En la memoria de los británicos aún sigue presente el caso del militar Lee Rigby, un soldado que fue asesinado en plena calle en el barrio de Woolwich el 22 de mayo de 2013. Fue atropellado y casi decapitado por dos hombres británicos de origen nigeriano y convertidos al islam: Michael Adebolajo y Michael Adebowale

 

 

Adebolajo y Adebowale dijeron actuar como venganza por los musulmanes muertos a manos de las fuerzas militares de Reino Unido. Ambos fueron condenados a cadena perpetua en febrero de 2014.

El último atentado registrado en suelo británico tuvo lugar el 22 de marzo de este año frente al Parlamento británico y fue obra de una sola persona, Khalid Masood, aunque en este caso Estado Islámico se atribuyó la autoría en un comunicado. Un atropello masivo y el posterior apuñalamiento de un agente se saldó con cinco víctimas mortales.