Bulgaria celebra sus terceras elecciones en cuatro años

Bulgaria afronta este domingo sus terceras elecciones generales en cuatro años y según las encuestas la inestabilidad política podría prolongarse ya que ninguna fuerza política de las que se presentan obtendría la mayoría suficiente para formar gobierno.

El líder del partido popular conservador, el GERB, encabeza las encuestas aunque a solo unas décimas de Kornelia Ninova, líder del Partido Socialista Búlgaro que durante la campaña ha insistido en la necesidad de mejorar las relaciones con Rusia.

El partido derechista Ciudadanos por el Desarrollo Europeo de Bulgaria (GERB) ha aumentado ligeramente su ventaja sobre su principal rival político, el Partido Socialista, según una encuesta publicada el jueves, tres días antes de las elecciones parlamentarias.

El GERB, liderado por el exprimer ministro Boiko Borisov, está compitiendo con los socialistas para ser el mayor partido en el Parlamento, pero con tan solo un margen del 2,6 por ciento entre ambos, por lo que el resultado de la votación es difícil de predecir.

Ninguno de los principales candidatos podría ganar una mayoría absoluta, lo que significa que Bulgaria probablemente tenga otro Gobierno de coalición frágil y diverso que tendrá que luchar para combatir con la corrupción.

La encuesta, realizada por Alpha Research, asegura que el GERB ganaría las elecciones de este domingo con un 31,7 por ciento de los votos, por delante de los socialistas, que obtendrían un 29,1 por ciento.

Se espera que al menos cinco o seis partidos ganen escaños en el nuevo Parlamento. Según la encuesta, el apoyo al partido nacionalista, Patriotas Unidos, ha caído del 10,8 por ciento de los votos en febrero al 8,9 por ciento.

La popularidad del partido MRF ha aumentado al 8,4 por ciento y el apoyo al partido antigubernamental Will, liderado por Veselin Mareshki, ha alcanzado el 6,8 por ciento, según Alpha Research

14 miembros de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa se unirán a la delegación de observadores de la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) liderados por la francesa Christine Dalloz para supervisar los procesos electorales búlgaros.

La delegación se reunirá, en particular, con el presidente y los miembros de la Comisión Electoral Central, los representantes de los principales partidos políticos y los delegados de las ONG antes de la votación del 26 de marzo

El presidente de Bulgaria, Rumen Radev, ha afirmado este jueves que su país “no acepta lecciones de democracia” de su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, que ha denunciado durante la jornada que existen “presiones” sobre los turcos expatriados en el país.

“Bulgaria no da, pero tampoco acepta, lecciones de democracia, especialmente de países que no respetan el Estado de derecho”, ha dicho Radev, según ha informado la agencia estatal búlgara de noticias, BTA.

Así, ha resaltado que “Bulgaria quiere desarrollar unas firmes relaciones de hermandad con Turquía, pero su interferencia en las elecciones es un hecho, y absolutamente inaceptable”.

Radev ha manifestado además que “las elecciones se celebrarán sin problemas”, agregando que “las instituciones búlgaras están trabajando activamente cualquier intento de interferir en el proceso o en los asuntos internos (del país)”.

Horas antes, Erdogan cargó contra Bulgaria por “la presión que se ejerce” contra los ciudadanos turcos, que componen la principal minoría del país europeo.

“Por una parte decís que tenéis democracia, pero por otra presionáis a los turcos. Esto es inaceptable”, manifestó el mandatario turco.

Bulgaria ya había acusado a Turquía de interferir en sus elecciones después de que un ministro turco hiciera campaña por el partido DOST. Tras ello, las autoridades expulsaron a dos ciudadanos turcos e impidieron la entrada al país a un tercero.