Muere uno de los heridos del atentado terrorista de Londres

Una de las cerca de 40 personas que resultaron heridas por el atentado terrorista perpetrado el miércoles contra el Parlamento británico ha fallecido este jueves, lo que eleva a cuatro el balance de víctimas mortales, según ha informado la Policía Metropolitana.

El cuerpo de seguridad ha detallado, a través de su cuenta oficial en la red social Twitter, que se trata de un hombre de 75 años de edad al que se la retirado el “soporte vital”.

En la tarde del miércoles, un hombre arrolló a varias personas en el puente de Westminster hasta empotrar su coche contra las vallas del recinto parlamentario, matando a dos personas, un estadounidense y una británica de origen español, en lo que inmediatamente fue calificado como un atentado terrorista.

 

El terrorista ha sido identificado como Khaled Masood, un británico de 52 años de edad que no tenía antecedentes por terrorismo pero sí por delincuencia común

 

Después, el terrorista abandonó el vehículo que conducía y huyó a pie armado con un cuchillo. Fue interceptado muy cerca de la entrada del Parlamento por las fuerzas de seguridad, que lograron abatirlo a tiros, aunque antes pudo matar al agente Keith Palmer.

El terrorista ha sido identificado como Khaled Masood, un británico de 52 años de edad que no tenía antecedentes por terrorismo pero sí por delincuencia común, según ha informado Scotland Yard a través de un comunicado. Estado Islámico ha asegurado que es uno de sus “soldados”.

 

Un portavoz policial había anunciado que el hallazgo de un paquete sospechoso que estaban investigando de forma “rutinaria”

 

La Policía Metropolitana ha aclarado que la mochila abandonada que ha hallado este jueves por la noche en Birdcage Walk, en la zona de Westminster, no representa ninguna amenaza, en el contexto del clima de temor que envuelve Londres tras el atentado contra el Parlamento.

Un portavoz policial había anunciado a los medios de comunicación el hallazgo de un paquete sospechoso que estaban investigando de forma “rutinaria”.

Algunos medios habían informado incluso de que el paquete había sido objeto de una explosión controlada, algo sobre lo que la Policía ha rehusado pronunciarse.

Minutos después, la Policía ha aclarado en Twitter que se trata de una mochila abandonada “que no es sospechosa”. “Todos los cordones realizados por seguridad han sido levantados”, ha indicado.