Trabajos de reparación a contrarreloj en la presa de Oroville (California)

Las autoridades del estado de California, en Estados Unidos, han ordenado la evacuación de 188.000 personas en el condado de Butte, en el norte del estado de California, ante el creciente peligro de desbordamiento de la presa Oroville, la más alta del país.

Las fuertes tormentas que han azotado a California este invierno han llenado los embalses a niveles nunca vistos hasta ahora. En el caso de Oroville se descubrió una grieta en la rampa de agua, por lo que decidieron utilizar el desagüe de emergencia de la presa. Ahora el agua cae directamente a la montaña, lo que ha hecho que se produzca el desprendimiento de la ladera. El peligro es que el agua  se vacíe sobre las poblaciones de la zona.

La población de la zona fue alertada el domingo por las fuerzas de seguridad después de que un grupo de ingenieros detectaran una serie de daños estructurales en uno de los principales aliviadores de la presa, según ha informado el diario ‘New York Times’.

“La Policía ha ordenado que evacuemos la zona. Ya hemos pasado por esto antes. Tenemos dos niños y un perro. Hemos metido en el coche todo lo que hemos podido”, ha indicado Kaysi Levias, residente en la ciudad de Oroville. “Estoy sorprendido y enfadado”, ha señalado el marido de Levias.

 

Se prevén nuevas tormentas

 

Los Servicios de Rescate de California han desplegado en la zona, que se encuentra a unos 200 kilómetros de San Francisco, cerca de 250 efectivos para facilitar las evacuaciones. Por otra parte, las autoridades han detectado un descenso de los niveles de agua en el lago Oroville, desde el cual se ha derivado la corriente proveniente del área dañada.

Los ingenieros que trabajan en las inmediaciones de la presa han afirmado que la situación ha evolucionado de forma paulatina, según ha informado el sheriff del condado de Butte, Kory Honea. Las autoridades enviaron helicópteros a la zona para depositar sacos de rocas debajo del muro para reforzar la zona en erosión, debido a las nuevas tormentas previstas para esta semana.

“Una vez que la estructura está dañada, como en este caso, la situación se vuelve catastrófica”, ha aseverado el director del Departamento de Recursos Hídricos de California, Bill Croyle, que ha afirmado que el estado de la presa sigue siendo impredecible.

Croyle ha aconsejado no desplazarse hacia el norte y ha indicado que, a pesar de que “la integridad estructural de la presa no se ha visto afectada, ordenar las evacuaciones ha sido una decisión sensata”.