Caballero reúne a miles de alcaldes, concejales y militantes con Susana Díaz

Convocó Abel Caballero con la autoridad que le da ser el alcalde socialista de una gran ciudad más votado de España, en una comunidad  gobernada por la derecha y en una situación interna de clara hostilidad por parte de la dirección política gallega de entonces y el distanciamiento de la Ejecutiva de Sánchez.

Con la fuerza que da, además, ser él la referencia política de cientos de alcaldes y alcaldesas de toda España, portavoces de la oposición en ayuntamientos y presidentes y presidentas de diputaciones, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, se lanzó a reunirlos a todos con el propósito de hablar de política, de compartir una oportunidad de encuentro y de recuperar la fuerza que se genera cuando se suman las voces de muchos. Caballero quiso, además, dar la palabra a Susana Díaz. Y acertó. Más de 4000 asistentes, la mayoría alcaldes, alcaldesas, concejales y concejalas, presidentes y presidentas de diputaciones.

 

Más de 4000 asistentes, la mayoría alcaldes, alcaldesas, concejales y concejalas, presidentes y presidentas de diputaciones en acto convocado por Caballero

 

 

Abel Caballero, Susana Díaz

 

La presidenta andaluza es una referencia en el socialismo español, como siempre ha ocurrido con quien dispone del liderazgo de la federación con mayor peso en el partido. Pero además, fruto de las circunstancias, es hacia quien miran muchos que, hartos del lenguaje de confrontación interna y del reduccionismo del discurso político sin otro contenido que la pugna personalista, buscan escuchar que aún hay partido – en todos los sentidos – que hay una oportunidad para compartir estrategia y que el mensaje de ‘de lo global a lo local’ y viceversa, está de actualidad.

Caballero destacó de la presidenta su evidente compromiso con el futuro del partido y una vez más dejó claro que para él, Susana Díaz es sinónimo del liderazgo político que el PSOE necesita ahora. Prometió Caballero movilizaciones para asegurar la financiación local y lanzó un mensaje al Gobierno advirtiendo de que la movilización municipalista no era una opción en absoluto descartable. Pidió Caballero que las administraciones locales participen en las futuras reformas constitucionales que se emprendan para asegurar el papel de los municipios en la prestación de servicios a la sociedad con competencias adecuadas y financiación suficiente.

‘Eres lo mejor que tiene el partido’ dijo el alcalde Vigo y le dio la palabra a la secretaria de la federación socialista más potente. Fue recibida con una estruendosa ovación, que se repetiría a lo largo de su intervención en varias ocasiones como había ocurrido con la de Caballero, y tras los aplausos apareció la voz de quien tiene el proyecto socialista en la cabeza. Defendió lo esencial y que ha sido la base del proyecto durante los últimos 35 años: la vocación mayoritaria, el proyecto autónomo, la voluntad de gobernar para transformar. Sobre esos pilares edificó su discurso. Se distanció así de Sánchez y de su discurso que da por bueno el fin de las mayorías y defiende la necesidad de coaligarse con Podemos para gobernar. La táctica convertida en estrategia y proyecto. Pero no para Susana Díaz, que estableció el comienzo de los gobiernos socialistas en las elecciones municipales de 1979, cuando los socialistas irrumpieron en la vida local y comenzaron la tarea del cambio que cristalizó en 1982.

 

‘Cuando ganamos las elecciones locales, gobernamos en las siguientes elecciones generales: en el 79 abrimos paso al 82; en 2003, a la victoria de Rodríguez Zapatero.’ 

 

Díaz reivindicó el municipalismo, recordó que Pablo Iglesias – el abuelo – había sido concejal, y que ya en 1903 el primer cargo público de un socialista en España había sido un concejal, y que la primera mujer en entrar en el ayuntamiento lo hizo en 1932, una maestra de un pequeño municipio, fusilada en 1936. El pabellón deportivo se caía en un mar de aplausos que expresaban el orgullo de pertenencia al PSOE y a la tarea municipalista.

No hizo referencia directa a ninguno de los aspirantes a la secretaría general. No estaba en el guión aunque planeó en todo el acto y en el discurso un modelo opuesto al de Sánchez: un partido unido, con compañerismo – defendió Díaz –  un partido ganador. Y no el partido que decae en cada elección, que aspira a ser segundo o tercero, y no la primera fuerza que puede gobernar. ‘si con 85 diputados hemos cambiado muchas cosas – salario mínimo, revalidas, etc – qué no haremos cuando ganemos’.

El éxito del acto se cifra en una realidad previa: uno de cada tres concejales en España es socialista, y por eso la estrategia del acto demuestra la inteligencia de Caballero para crear una base sobre la que construir la nueva etapa del PSOE. Los hombres y mujeres que desde instituciones básicas conocen, porque están cerca de ellos, los problemas de la gente y los afrontan con políticas socialistas.

Díaz insinuó – como se recoge en el vídeo de Irispress – que está ilusionada y con ganas de afrontar el futuro a que aspiraban todos los presentes, entusiasmados por el ambiente y emocionados por su intensidad, y todos entendieron que solo falta un paso para comenzar la carrera por devolver al partido no solo su esencia municipalista sino también su protagonismo social para convertir el proyecto socialista en una mayoría suficiente para gobernar España.