El resumen de la semana

7 días en el cargo y Donald Trump ya piensa cumplir con una de sus promesas más sonadas durante la campaña . La construcción de un muro de la vergüenza en la frontera entre México y los Estados Unidos. Un muro que levanta resentimientos y un que despierta xenofobia y estigmatización.

Trump lo tiene claro el muro lo pagarán los mexicanos. Después de firmar la orden ejecutiva que autoriza su construcción, afirmó a través de Twitter que si México no tenía pensado pagar el muro no hacía falta que Peña Nieto, el presidente del país, se desplazara a Estados Unidos para reunirse con él.

Una tesitura difícil para Nieto, después de que Trump sacará a Estados Unidos del Tratado de Asociación Transpacífico. Y es que México envía el 80% de sus exportaciones a EE.UU. Pero Nieto no pudo tolerar la falta de respeto y contestó al tuit de Trump cancelando el encuentro entre ambos para tratar de negociar el Tratado de Libre comercio de América del Norte. Pero Trump no se quedaba agusto si no volvía a recordar a Nieto que serán los mexicanos quienes paguen el muro  mediante un impuesto del 20% sobre todas las importaciones procedentes de México. Un muro que aseguran costará alrededor de 25.000 millones de euros.

Otra perla que ha protagonizado el presidente de los Estados Unidos, fueron unas declaraciones que realizó en una entrevista para ABC news en las que aseguraba que la utilidad de la tortura contra sospechosos yihadistas «funciona» tal y como le han reconocido personas del máximo nivel de Inteligencia.

El discurso de Trump ya está instalado en Europa, y algunos mandatarios ya están aprovechando su llegada a la Casa Blanca. La reunión entre Trump y Theresa May podría llevar a Reino Unido a cerrar acuerdos comerciales con los Estados Unidos. Una estrategia por parte de May que está a la espera de que el Parlamento británico de luz verde a la salida de Reino Unido de la UE para comenzar con los trámites.