Un segundo idioma: requisito fundamental en las ofertas de trabajo

El panorama laboral ha cambiado mucho en los últimos años. Ya no basta con prepararse un currículum estándar y presentarse a los lugares más cercanos de casa para dejarlo. Ahora se exige más, mucho más. En concreto, en España, que cuenta todavía con una alta tasa de paro, diferenciarse del resto es la única opción para conseguir un trabajo. Las ofertas siguen siendo escasas y la demanda desmesurada. A buen seguro alguno recordará una oferta, allá por 2013, para trabajar como barrendero en la capital en la que se exigía saber inglés. No es que ese idioma fuera determinante para desarrollar la labor en sí, en absoluto, pero fue una manera de hacer una criba entre todos los currículums que recibieron. Estudiar idiomas siempre es una ventaja, se mire como se mire.

Y esto ocurre en el panorama nacional donde hasta para puestos no cualificados se exige saber un segundo idioma. Por supuesto, si se va más allá y se plantea tener un puesto de trabajo con un nivel de exigencia mayor, lo más habitual es que se demande el conocimiento de, al menos, un idioma.

Más que nada porque las empresas ya no viven inmersas en un país único, donde se crean y permanecen. Ahora todo está conectado y una empresa que tenga su sede en España puede, perfectamente, llevar a cabo negociaciones con diferentes partes del mundo: desde Asia hasta América. Es por esto el motivo por el que el inglés es uno de los idiomas más demandados, al considerarse como el universal. Por supuesto, quien se atreva con el chino, también tendrá un plus, pues es una potencia que no para de crecer.

Si además de todo esto, se plantea salir de España, conocer mundo, eliminar fronteras y aumentar así las posibilidades de conseguir un contrato laboral, como es lógico, el idioma del lugar de destino será fundamental. Puede que, durante un tiempo, se pueda mantener un nivel bajo del idioma, mientras se produce la transición y uno se adapta a todos los cambios pero, con el paso del tiempo, se hará, cada vez, más fundamental. Y es una excelente manera de contar, además, con una experiencia extra.

Un idioma, una inversión con futuro

Sólo la gente que viaja al extranjero y lo prueba puede saber de qué se trata. Pero, en el caso de volver a España, siempre será algo que sume puntos al currículum (nada mejor como la inmersión real para desarrollar capacidades y para que el idioma fluya y se fije de manera permanente)

Teniendo en cuenta lo comentado anteriormente, siempre que se pueda, lo ideal es buscar una escuela que ofrezca cursos de idiomas en los que se suma al aprendizaje un viaje para aprender rodeados de nativos. Es, sin duda, la mejor manera de aprovechar el tiempo.

Según un informe de Adecco e Infoempleo, actualmente en España un 33,4% de las ofertas de trabajo incluyen, en sus requisitos, el conocimiento de, al menos, un segundo idioma. Este porcentaje es superior al de años anteriores y nada indica que vaya a decrecer.