Ratonero Mayor de Downing Street

Tiene un salario oficial de 100 libras al año y un título oficial: Ratonero Mayor del Gabinete. Mora y trabaja en el 10 de Downing Street, la residencia oficial de los primeros ministros británicos en Reino Unido. Y como todo lo británico, la presencia gatuna en la residencia oficial de los jefes de gobierno forma parte de las tradiciones. Se remonta al siglo XVI, durante el reinado de Enrique VIII, cuando el cardenal Wolsey sentó a un gato a su lado mientras ejercia de jefe del gobierno del monarca.

La presencia gatuna no es fruto de la excentricidad de los hijos de la Gran Bretaña, obedece a una cuestión práctica. Dada la proximidad con el río Támesis, Downing Street ha tenido siempre un problema con las ratas, y ya se sabe, la mejor manera de solucionarlo es poniendo a un gato a trabajar. Y decimos trabajar, porque este minimo está considerado como un ‘servidor público’, un funcionario que cuenta con su propia partida en el presupuesto general para su manutención.

Y como buenos funcionarios, su labor ser prolonga en el tiempo y excede a los mandados políticos. Los hay que han visto pasar hasta cinco primeros ministros distintos durante su abultada carrera funcionarial. Normalmente son aceptados como tales -como funcionarios´- por los ‘interinos’ en Downing Street y han acaparado titulares en la prensa británica por distintos motivos, ya sea por ‘jubilación’, extravío o malas relaciones con los otros inquilinos de las estancias oficiales.

 

Relaciones tumultuosas en Downing Street

Quizás, las más relaciones más tumultuosas fueron las vividas entre los Blair y su Ratonero Mayor, Humphrey. Nada más mudarse, Cherry Blair hizo ostentosa su mala relación con los gatos -llegó a afirmar que eran «poco higiénicos»-. A los seis meses de la llegada de los Blair, Humphreyt fue relevado de sus funciones. La polémica se trasladó a la opinión pública y se tradujo en interpelaciones parlamentarias, donde un diputado conservador llegó a exigir evidencias de que el minimo estaba vivo.

El último Ratonero Mayor, Larry, también ha sido objeto y atención de la prensa. En noviembre de 2011, Larry fue acusado de preferir echarse la siesta a cazar ratones. Orgullo felino que fue defendido por la sociedad protectora Battersea Dogs and Cats Home, de donde procede. Afortunadmento, un año después Larry demostró sus habilidades y predisposición al trabajo al cazar un ratón en público. A pesar de ello, Larry comprate misión desde 2012 con la gata Freya, perteneciente al ministro de Hacienda, George Osborne. La precede una fama de ser más “dura”, “dominante” y “mejor depredadora” que Larry.