El infierno hecho realidad

Niños que mueren de sed, niñas y mujeres violadas, hombres ejecutados… es el terror en el que vive Sudán del Sur desde hace cinco años. Desde entonces, alrededor de 300.000 personas han sido asesinadas, lo que supone el 3% de la población.

Miles de personas huyen cada día de la región de Yei, que se encuentra al sur del país, y se instalan en campamentos de desplazados internos . En los últimos días, cinco personas, entre ellas tres niños, han muerto de hambre en Yuba en la capital.

Hace tan solo una semana la organización Human Rights Watch acusó a los rebeles y a las fuerzas gubernamentales de cometer “abusos graves”: violaciones, asesinatos, arrestos arbitrarios y secuestros. La investigación cuenta con entrevistas a 70 víctimas y testigos en Yei. Solicitó al Consejo de Seguridad de la ONU que imponga un embargo de armas para frenar la violencia.

Sudán del Sur es el infierno hecho realidad. La causa: el petróleo, el país es la tercera mayor reserva de oro negro de África. Los causantes: el presidente del país y su principal enemigo el líder rebelde Machar.