Colabora con la ONG “Música por la Paz” para ayudar a los niños en riesgo de exclusión

Clases de refuerzo, meriendas, juegos… son algunas de las actividades que se realizan todas las tardes en los centros de Música por la Paz, una ONG fundada hace tres años y que tiene como objetivo, entre otros, el desarrollo de habilidades sociales y emocionales a edades tempranas.

Música por la Paz tiene más de quince centros distribuidos por todo el país, donde cada tarde, profesores titulados, voluntarios y monitores, acogen a multitud de niños y niñas y les ayudan a hacer los deberes, les dan la merienda y hacen actividades encaminadas a potenciar su empatía e inteligencia emocional.

La ONG nace de la idea de crear conexiones y nexos a partir de las diferencias, fundamentalmente culturales, acompañadas de la música. Así lo concibió su fundador en 2013, pero el modelo, hasta hoy, se ha ido transformando según las necesidades y demandas de cada barrio en el que se encuentra implantado el proyecto.

A las cuatro y media de la tarde, los centros abren sus puertas. Los motivos por los que los niños y niñas acuden cada día son diferentes; algunos van porque sus padres no se pueden permitir pagar clases particulares y necesitan un mayor apoyo escolar, otros porque no tienen con quién quedarse por las tardes, y otros, sencillamente, porque lo pasan bien conociendo y relacionándose con otros niños.

Música por la Paz busca despertar la autonomía en los más pequeños, dándoles la oportunidad de descubrir y conocer por ellos mismos. Así, lo primero que se hace cuando se abre un centro es crear un decálogo de normas de convivencia, consensuado y firmado por todos, unas reglas que los niños y niñas han considerado, previamente, importantes para que el centro funcione.

La organización nació para tender puentes con la diversidad y para proteger a un sector de la población, como es la infancia, vulnerable a las graves consecuencias que llevó consigo la crisis a la economía de muchas familias desde 2007.

La labor que realiza esta joven ONG es ejemplar, ofreciendo un espacio alternativo en el que los niños y niñas pueden disfrutar y aprender, en una atmósfera tranquila y un ambiente enriquecedor y amigable.

Música por la Paz está abierta a todo tipo de colaboraciones. Su estructura es dinámica y horizontal, no hay condiciones de entrada ni de salida, sólo ganas de trabajar, de ayudar y transmitir que la infancia es una etapa que se ha de vivir en un contexto de serenidad, dentro de lo posible, y que los niños y niñas no pueden sufrir el estrés y la presión de la que, en muchos casos, son víctimas sus padres.

Profesores, educadores, o monitores de tiempo libre pueden sumarse a este gran proyecto, pero no sólo. También, quien esté interesado, puede colaborar asociándose y dando una cuota mensual o haciendo donaciones puntuales. Por otro lado, una de las vías de financiación que más éxito tiene es la venta de papeletas para participar en sorteos, generalmente viajes muy atractivos. Los voluntarios de Música por la Paz suelen venderlas por la calle, pero también se puede participar a través de la página web, no importa si no se gana, lo importante es participar.